EDAD 46 AÑOS

LUGAR DE NACIMIENTO CHIMEL (GUATEMALA)

ACTIVIDAD DEFENSORA DE LOS INDÍGENAS. DENUNCIÓ ANTE LA JUSTICIA ESPAÑOLA EL GENOCIDIO EN GUATEMALA

La premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú ha dedicado su vida a la defensa de los derechos humanos y a la denuncia del genocidio indígena en Guatemala. Estos días, invitada a Palma de Mallorca por la Fundación Iberostar, expresa su preocupación por la violencia que sufren los inmigrantes.

--¿Qué le ha llevado a luchar por los derechos de los inmigrantes?

--Me preocupa mucho que en España, la Unión Europea (UE) y EEUU la inmigración no haya sido abordada con seriedad. Los partidos políticos no han planificado estrategias a largo plazo sobre la inmigración. Esa improvisación hace que la situación legal de los inmigrantes empeore y que se aprueben leyes dictatoriales contra ellos. Dictaminar que una persona es ilegal es terrible. Esas leyes censuran su vida.

--Usted alerta de la proliferación del racismo hacia los inmigrantes.

--Ese racismo existe y sus consecuencias las hemos visto en lo que ha ocurrido en Francia, donde miles de jóvenes sufrían discriminación sólo por ser de origen magrebí o africano. La UE tolera comportamientos, palabras, gestos e ideologías racistas que, si no se frenan, van a generar revueltas en la calle. Los gobiernos deben tomar medidas mucho más decididas contra el racismo. España y la UE deben tipificarlo como delito y castigarlo como tal. Es uno de los peores flagelos de la humanidad.

--¿Qué sintió al conocer la noticia de las muertes en la frontera de Ceuta y Melilla y las expulsiones de inmigrantes al desierto?

--Sentí una profunda indignación. El mundo nos pertenece a todos y el derecho a cruzar fronteras es universal. En el marco de la lucha contra la inmigración se están generando una serie de acciones intolerables y criminales que están quedando impunes. En los Estados Unidos ya han aparecido grupos de cazadores de inmigrantes que los persiguen y les disparan como si fueran venados.