Cuñas radiofónicas del tipo "Pepe, un purito" o similares, anuncios en la prensa y las vallas que pueblan las ciudades seduciendo al fumador tienen los días contados tras la aprobación de la ley antitabaco. La propia norma establece que la prohibición entrará en vigor en cuanto la ley se publique en el BOE, o sea sin esperar al 1 de enero. Fuentes del Ministerio de Sanidad creen que se producirá esta misma semana.

Actualmente la prohibición de la publicidad y del patrocinio por parte de los productores de tabaco afecta sólo a la televisión, tanto la pública como la privada, y a la radio pública. Con la nueva ley, según lo establecido por la UE y la Organización Mundial de la salud (OMS), el veto se extiende a toda la publicidad, promoción de actividades lúdicas y deportivas y patrocinio.

LAS MULTAS También se prohíbe el empleo de nombres, marcas, símbolos y cualquier otro signo distintivo que sean utilizados para anunciar tanto el tabaco como algún otro producto de mercadotecnia de la misma empresa. La ley ha fijado las sanciones más graves para los infractores en multas que van desde los 10.000 a los 600.000 euros.

No obstante, la ley hace una excepción durante tres años para el patrocinio de carreras de coches y motos. Con ello se pretende asegurar durante este tiempo los ingresos pactados con las tabacaleras en los circuitos de Montmeló (Barcelona), Cheste (Valencia) y Jerez (Cádiz).

Las máquinas expendedoras, únicos lugares junto con los estancos donde se podrá vender tabaco a partir del 1 de enero, deberán hacer las correspondientes adaptaciones antes de un año para impedir el acceso de los menores. Las nuevas deberán cumplir los requisitos e incorporar los mecanismos adecuados.

La titular de Sanidad, Elena Salgado, recalcó tras la aprobación de la ley que la venta de tabaco a menores está considerada como falta muy grave y podrá ser castigada con multas de hasta un millón de euros y el cierre del establecimiento.

Los fabricantes de máquinas expendedoras ya han preparado sistemas para que los menores no puedan acceder a ellas. Uno de ellos consiste en que la máquina sólo se pueda activar con una ficha. El dueño del local tiene un paquete de fichas y le da una al fumador tras comprobar que es mayor de edad. Al sacar el tabaco, la máquina se desconecta. Fuentes de Azkoyen, empresa navarra líder en este mercado, señalaron que sus máquinas tienen el sistema de fichas incorporado y que han comenzado a distribuir las fichas.

Hay otra opción, desarrollada por la firma Jofemar: la máquina la activa el camarero mediante un mando a distancia tras comprobar la edad del comprador. Este sistema evitaría un posible mercado negro de fichas. También se han estudiado otros sistemas mediante máquinas capaces de leer el DNI o la tarjeta de crédito. Se calcula que en España hay unas 140.000 máquinas de tabaco, que cuestan unos 3.000 euros cada una. Las empresas creen que un 40% del tabaco (unos 4.000 millones de euros) se vende a través de ellas.