La Policía Nacional ha asestado un nuevo golpe mortal contra las bandas de delincuentes organizados que operan en la Costa del Sol. Ocho personas, todas ellas extranjeras, han sido detenidas en el marco de la operación Trafalgar como responsables de un supuesto fraude "multimillonario y masivo" en torno a la reventa de viviendas en multipropiedad para las vacaciones, también conocidas como timesharing o tiempo compartido. La estafa podría haber afectado a más de 15.000 personas, en su mayoría anglosajones, y habría reportado a los delincuentes beneficios por valor de 18 millones de euros.

La policía estima que este fraude representa más del 90% de la estafa en la reventa de multipropiedad anglosajona establecida en la Costa del Sol durante los últimos años. Al parecer, los ingresos no se quedaban en España, ya que los implicados vivían de una forma "relativamente sencilla y sin ningún tipo de ostentaciones y escasas propiedades", por lo que se considera que son un escalón más en la estructura desmantelada.

LA CÚPULA Fuentes policiales explicaron ayer que el grupo, que actuaba en las localidades malagueñas de Fuengirola, Mijas y Coín, había empleado una red de hasta 300 empresas en diversos campos en las que habrían trabajado un millar de personas. Los ocho detenidos, procedentes del Reino Unido, Suráfrica, Bélgica y Noruega, y que son considerados la cúpula de la red, han quedado en libertad con cargos tras prestar declaración.

El cerebro de la red, Willem Marthinus P., surafricano de 58 años, ya fue detenido en el 2004 acusado de un fraude similar. La investigación considera que era quien controlaba todo el sistema de empresas, llegando a utilizar a sus colaboradores para ejercer coacciones y amenazas violentas en caso de ser necesario.