Los últimos trabajos de los investigadores de Atapuerca han permitido concluir que el Homo Antecesor, que vivió en la sierra burgalesa hace 80.000 años, era diestro y tenía un patrón de desarrollo físico muy próximo al nuestro, según informó uno de los codirectores de las excavaciones, Juan Luis Arsuaga.

"Hasta ahora teníamos la sospecha de que era diestro por cómo utilizaba las herramientas, pero el uso de un aparato de tomografía que permite reconstruir la forma interior que tenía su cráneo, a partir de los restos encontrados, muestra su simetría craneal y confirma que era diestro", dijo Arsuaga.

El científico destacó la importancia de este hallazgo, dado que los simios son ambidiestros y usar preferentemente una de las manos "supone una diferencia evidente", apostilló.

Arsuaga señaló que el cerebro del Homo Antecesor debió tener algunas otras diferencias con el del hombre actual pues "el nuestro es algo más alto". Recordó también que el estudio de los huesos internos del oído ha permitido determinar que el rango de frecuencia auditiva es muy similar al nuestro, por lo que "seguramente también utilizaba un lenguaje simbólico y creemos que podía razonar".

El estudio de los restos del cráneo número 5 también está propiciando el estudio de la patología que padecía este individuo. Según Arsuaga, parece que sufrió una fuerte infección en la cara, posiblemente como consecuencia de la rotura traumática de un diente que se infectó.

Otra deducción de los estudios realizados en los restos de Atapuerca es que el desarrollo de los dientes de estos individuos era "seguramente más rápido que el nuestro". Sin embargo, no ocurría lo mismo con el patrón general de crecimiento, que es muy próximo al nuestro, lo que también le distingue de los chimpancés, que son los simios más próximos a los homínidos.

RETO: ELMAPA DEL ADN El codirector de las excavaciones de Atapuerca aseguró que uno de los grandes retos que tiene ahora el equipo de investigador es obtener un mapa del ADN de alguno de los homínidos localizados en la sierra burgalesa.

"Nos permitiría ir más allá de los estudios morfológicos que estamos realizando y conocer detalle del genoma de estos individuos", aclaró Arsuaga. Hasta ahora, han obtenido el mapa de ADN de un oso que habitó la sierra de Atapuerca hace 500.000 años, "que es el más antiguo del mundo", aseguró el científico.