Un terremoto de magnitud 5,1 en la escala de Ritcher, con epicentro en la localidad de Pedro Muñoz (Ciudad Real), se dejó sentir ayer en casi toda la península, sin provocar daños personales o materiales de importancia. El movimiento sísmico se registró a las 09.47 horas y tuvo a partir de ese momento al menos 15 réplicas de menor intensidad.

Los vecinos de la provincia de Ciudad Real fueron los que más de cerca notaron el temblor y prueba de ello son las casi 600 llamadas que recibió la centralita del Servicio de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha durante los 13 primeros minutos que duró el seísmo, y las 1.437 recogidas en las dos primeras horas. Según informó la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, el terremoto no ocasionó "daños de consideración". Sin embargo, poco después se derrumbaba parte del Teatro Municipal de Almagro, emblemático edificio del siglo XIX.

La "zona epicentral" se situó en las proximidades de la localidad ciudadrealeña de Pedro Muñoz, cerca también de Campo de Criptana, Socuéllamos y Arenales de San Gregorio. La jefa de sección del Instituto Geográfico Nacional Arancha Izquierdo explicó que la magnitud de este terremoto, que en unas primeras estimaciones se situó en una intensidad de 4,7 grados, es una de las más importantes registradas en España. Sin embargo, para la "sismicidad mundial", según Izquierdo, esta magnitud "no es nada" porque "terremotos de estos hay todos los días".

La sorpresa por el seísmo dejó en Ciudad Real escenas cuanto menos curiosas. Los vecinos de Pedro Muñoz se despertaron y salieron a la calle con los primeros temblores. Muchos en pijama, salieron alarmados a las puertas de sus casas, atemorizados porque no sabían lo que estaba ocurriendo y algunos pensaron que se estaba produciendo el derrumbe de un edificio o que un avión sobrevolaba el pueblo. En Socuéllamos, otro vecino vio cómo se movían los nichos del cementerio, aunque pensó que solo se estaba "mareando".