Britney Spears ha sumado un nuevo altercado policial a su lista de incidentes. El pasado fin de semana fue detenida en Beverly Hills mientras conducía de forma temeraria hacia Las Vegas. La artista rebasaba el límite de velocidad y la policía le dio el alto. Britney trató de zafarse y condujo más de un kilómetro y medio con un coche de policía detrás. Spears (foto) alegó que se había visto obligada a correr porque la seguían paparazis.