Varias asociaciones ecologistas y el Gobierno de Baleares presentaron el pasado 11 de octubre ante el plenario de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) una propuesta para que las aguas del archipiélago sean declaradas reserva para el atún rojo y no se permita la pesca de esta especie. El objetivo de esta moción, que fue aprobada, es proteger el amenazado túnido en su principal zona de reproducción ante la evidencia de que las medidas aplicadas hasta ahora son insuficientes, afirma Sergi Tudela, responsable de pesquerías mediterráneas en WWF/Adena. Además del apoyo de los ecologistas, la propuesta es respaldada por varios países, como EEUU, y por el Ministerio de Medio Ambiente, que en principio pedía ampliar los estudios.

La veterana UICN, una heterodoxa organización en la que están presentes tanto gobiernos como oenegés, no tiene ningún poder sobre las legislaciones nacionales, pero su influencia es más que notable. De hecho, las listas rojas que elabora sobre las especies en peligro son la referencia internacional en materia de protección. Así pues, que la IUCN apoye una moción a favor del santuario será una presión importante ante la próxima cumbre del ICCAT, el organismo oficial que regula las cuotas de pesca del atún rojo, prosigue Raúl García, también de WWF.

La cumbre del ICCAT, que se celebrará en Marruecos en noviembre, debe decidir las capturas que se permitirán a cada país en el 2009. La Unión Europea declaró una veda anticipada en el 2007 y la ha repetido en el 2008 --se acortó ligeramente la temporada de pesca--, pero los efectos han sido escasos porque en el momento de declararse la medida las capturas ya eran excesivas, según los ecologistas.

CANDIDATURA La propuesta la han presentado Ecologistas en Acción, WWF, SEO-Birdlife, Grup d´Ornitologia Balear y la Consejería de Medio Ambiente balear, y oenegés como Greenpeace y Oceana también la apoyan. Y no están solos: próximamente se someterá a votación otra en el Congreso, ahora de IU-ICV. Los criterios para seleccionar la extensa área que albergaría el santuario no son arbitrarios. Según Pilar Marcos, responsable de costas de Greenpeace, en la zona meridional de Baleares "es donde está la mayor concentración larvaria mundial de atún rojo".

La moción se ve respaldada por los datos aportados por dos informes. El primero es del último comité científico del ICCAT, reunido en Madrid en septiembre, que estimó que las capturas de atún rojo en el 2007 alcanzaron las 61.000 toneladas, el doble que la cuota límite anual (29.500) para los estados que pescan en el Mediterráneo y el Atlántico oriental. El segundo informe corresponde a las conclusiones de una auditoría externa encargada por el ICCAT, que calificó la pesquería del atún rojo atlántico de "desgracia internacional" y recomendó su cierre preventivo hasta que la situación vuelva a estar bajo control.

A juicio de los científicos, la única manera de evitar el colapso completo de la especie es aplicar una cuota máxima de 15.000 toneladas anuales, lo que equivale a decir que actualmente se pesca cuatro veces más de lo que sería recomendable. Los tres países con mayor cuota son España, Francia e Italia, pero en líneas generales todos se pasan, según los ecologistas.