En un mensaje de Navidad marcado por ese empujón durante la Misa del Gallo, Benedicto XVI denunció ayer el egoísmo de Occidente y dijo que la grave crisis económica actual es "sobre todo" una crisis moral. Ante varias decenas de miles de personas que acudieron a la plaza de San Pedro del Vaticano para el tradicional mensaje navideño y preocupadas por su salud tras el incidente de la Nochebuena, Benedicto XVI apareció con buen aspecto y la voz clara.

El Pontífice resaltó durante su mensaje que la Iglesia no tiene miedo, ya que su fuerza está en el Niño y que por ello ofrece a Jesús a "cuantos lo buscan con corazón sincero, a los humildes de la tierra y a los afligidos, a las víctimas de la violencia, a todos los que desean ardientemente el bien de la paz".

Tras el mensaje, impartió la bendición Urbi et Orbi en 65 idiomas, entre ellos español. "¡Feliz Navidad! Que la Paz de Cristo reine en vuestros corazones, en la familias y en todos los pueblos", dijo.