Isabel II, buena aficionada a los caballos y asidua espectadora en los hipódromos, no parece sentir el mismo entusiasmo por el tenis. Ayer, sin embargo, la Reina, acompañada por su marido, el duque de Edimburgo, visitó Wimbledon, donde se está celebrando en estos momentos el famoso torneo británico. Hacía 33 años que la monarca británica no pisaba las canchas. La soberana, que vestía un traje de chaqueta azul pastel, pudo saludar a algunas de las estrellas de la raqueta de ayer y hoy. En la foto, la reina habla con Roger Federer, el defensor del título, en presencia de Serena Willians, Novak Djokovic y Andy Roddick.

La llegada a la pista central de Isabel II para presenciar el partido del escocés Andy Murray pilló por sorpresa al público, que la recibió puesto en pie con una calurosa ovación. La visita monárquica concluyó con un almuerzo, en el que se sirvió salmón, pollo marinado con miel y fresas con nata.

"Después de tantos años, es realmente magnifico para los fans esta visita", comentó Federer a los reporteros. "Estoy encantado de haberla saludado", añadió el deportista.