La solidaridad de Lady Gaga con las causas benéficas está siendo cuestionada. Un despacho de abogados de Michigan (EEUU) ha demandado a la cantante por los brazaletes We pray for Japan, que diseñó para recaudar fondos para las víctimas del terremoto y el tsunami que asolaron Japón en marzo. Los letrados reclaman a la artista 5 millones de euros, ya que afirman que Lady Gaga ha inflado el precio de distribución de la pulsera para su beneficio personal.

Las pulseras son blancas y rojas, y llevan escrito en inglés y japonés Oramos por Japón, y un dibujo de una mano haciendo un gesto característico de la cantante. Se venden a 3,5 euros, más 3,99 por los gastos de distribución y 60 céntimos de impuestos.

Según los demandantes, Gaga está reteniendo parte de los beneficios recaudados, en lugar de destinarlos a los damnificados del país asiático. De momento, la artista no se ha pronunciado al respecto, aunque sus representantes sí se apresuraron ayer a desmentir la información.