Desde hace años las oenegés vienen denunciando la existencia de espectaculares redadas de inmigrantes en la calle basadas solo en el color de la piel o el aspecto físico de las personas. Las autoridades siempre han negado esta práctica. Pese a ello, la Dirección General de la Policía ha considerado necesario publicar hoy una circular con las pautas que deben seguir las actuaciones policiales en materia de identificación de extranjeros, en la cual reitera la prohibición de establecer cupos de detención de simpapeles, así como de hacer redadas indiscriminadas o masivas.

La orden especifica que las identificaciones de personas que infundan sospechas se realizarán de forma “proporcionada, respetuosa y del modo que menos incidencia genere en la esfera del individuo”. Reitera la prohibición de “actuaciones innecesarias, arbitrarias, abusivas o que supongan una extralimitación de las facultades que el ordenamiento jurídico otorga” a la policía, a la vez que resalta la improcedencia de trasladar a dependencias policiales a los extranjeros cuya estancia irregular en España se constate tras su identificación, “siempre que se haya comprobado su identidad y justifique un domicilio”.

La circular ordena centrar en la “prevención” los operativos policiales selectivos. H