Todavía no se conoce la identidad del vándalo que la pasada semana arremetió con un espray dorado contra un cuadro de Picasso en el Menil Collection de Houston. Las incógnitas rodean la agresión a Mujer en un sillón rojo, una obra de 1929 del pintor malagueño que el museo adquirió en 1956. Tanto los responsables del centro como la policía no se explican cómo después el hombre pudo marcharse tranquilamente por la puerta ni saben el motivo que le llevó a dañar la pintura, que podrá ser restaurada gracias a la rápida acción de los conservadores.

La grabación de la escena por parte de un visitante con su móvil, donde se ve a un hombre con americana negra y gafas de sol, puede ayudar a dar con el desconocido agresor, que dibujó sobre el picasso un toro y escribió la palabra conquista.

El incidente ha revelado un grave fallo en la seguridad y la vigilancia del museo, en el que se exponen otras nueve obras de Picasso.