Un estudio que ha analizado más de mil piezas dentales fósiles --muchas del yacimiento de Atapuerca-- concluye que aún no se ha encontrado el “eslabón perdido”, es decir, el ancestro común entre neandertales y sapiens, y anima a buscar en los fósiles africanos de hace un millón de años.

El trabajo, que se publica esta semana en la revista Proceeding of the National Academy of Science (PNAS), establece que la búsqueda del ancestro común de los humanos modernos y los neandertales, que vivieron en Europa hace miles de años, aún no se ha completado. Además, presenta evidencias de que las líneas que dieron lugar a las dos especies se separaron hace casi un millón de años, mucho antes de lo que sugieren los estudios basados en evidencias moleculares. H