El Gobierno retiró la contrarreforma de la ley aborto pilotada por el exministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón supuestamente por falta de consenso social. Así lo justificó en su día Mariano Rajoy, pero el sucedáneo con que la ha sustituido no parece que vaya a suscitar más entusiasmo. Al contrario. Tras meses de vacilaciones, el grupo popular registró ayer la minirreforma anunciada por del Gobierno, que consiste en arrebatar a las adolescentes de 16 y 17 el derecho a abortar sin el consentimiento de los padres. Todos los grupos de la oposición respondieron con un rechazo similar al generado por la ley Gallardón. El Gobierno se ha inclinado finalmente por tramitar el cambio legislativo a través de su grupo parlamentario para garantizarse una rápida aprobación al eludir los informes de organismos consultivos como el Consejo de Estado o el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). El objetivo del PP es que la ley pueda entrar en vigor antes del verano.

La proposición de ley consta tan solo de dos artículos. El primero de ellos suprime el apartado 4 del artículo 13 de la vigente ley del aborto, el que establecía que “en el caso de las mujeres de 16 y 17 años, el consentimiento para la interrupción voluntaria del embarazo les corresponde exclusivamente a ellas de acuerdo con el régimen general aplicable a las mujeres mayores de edad”. El segundo artículo se limita a adaptar la ley del paciente al cambio recogido en el anterior. H