El mundo de las Fallas (Interagrupación, Especial, Primera A, JCF y juntas locales) y la consellera Ana Barceló se miraron a la cara por primera vez ayer después de un año y, a la hora de la verdad, las cosas no fueron tan mal. Aunque la reunión tuvo su correspondiente tira y afloja

Finalmente, se salió del encuentro con dos conclusiones principales. A corto plazo, que los casals falleros abrirán en los próximos días. Posiblemente antes del lunes 29, o esa jornada como muy tarde, publicarán la modificación del decreto que permitirá que las sedes festivas podrán levantar la persiana. Pero tan solo para realizar gestiones administrativas y una cantidad de entre cuatro y seis personas como máximo. 

Ratificación

Había otro aspecto importante que tratar y mucho más trascendente: la celebración de la fiesta durante el 2021. Si a mediados de enero se arrancaba a la secretaria autonómica, Isaura Navarro, el emplazamiento al segundo semestre del año, ayer la consellera lo ratificó. Transmitió a las fuerzas vivas de la fiesta la promesa de que si la ecuación es favorable, habrá Fallas a partir del 1 de julio, sea a finales de ese mes, en septiembre o en octubre. Una ecuación formada por porcentaje de vacunación (sobre el 70%), pero también con incidencia y presión hospitalaria como variables. Ese escenario abre la puerta también para la celebración de la Magdalena en Castelló. El Ayuntamiento ya trasladó el lunes festivo al 10 de septiembre y sobre esas fechas, teniendo presente que el 8 de septiembre se conmemora el aniversario de la fundación de la ciudad, sería viable programar actos magdaleneros, tal como en su día contempló la alcaldesa, Amparo Marco.