Brigitte Votron lleva toda una vida dedicada a ayudar a los demás en Castellón, ejerciendo su profesión como fisioterapeuta durante más de 40 años en la provincia. Aunque su lugar de origen es el ya extinto Congo Belga (actualmente República Democrática del Congo), ha pasado toda su carrera profesional en la región castellonense echando una mano a aquellos que más lo necesitaron.

Siempre me ha gustado realizar este trabajo porque me encanta ayudar a los que lo han pasado mal y también ofrecerles esperanza, sobre todo cuando atendía a gente que había sufrido graves accidentes de tráfico”, explica el motivo de dedicarse a la fisioterapia. Recién graduada en Bruselas, con tan solo 21 años decidió venirse a Castellón a empezar su actividad profesional, pasando por el famoso centro sanitario castellonense del Termalismo de Benicàssim.

Su etapa en el Termalismo

Votron dedicó más de 20 años de su carrera a ayudar en el centro de rehabilitación a aquellos que más lo necesitaban, incluso cuenta a Mediterráneo que llego a tratar con el famoso torero catalán, Mario Cabré, que fue pareja de Ava Gardner. Su etapa en el Termalismo la recuerda como una gran experiencia tanto profesional como personal. “El ambiente de trabajo que teníamos era súper bueno e hice muchas amistades, por lo que siempre estaré agradecida a haber trabajado aquí y a toda la provincia de Castellón”.

Brigitte Votron ha trabajado durante más de 20 años en el Termalismo de Benicàssim.

No obstante, Brigitte Votron también explica que tuvo que vivir malos momentos en su etapa en el centro de Benicàssim: “Trataba con gente que tenía esclerosis y veías que cada día que pasaba se encontraban peor y no podías hacer nada, solo apoyarlos para que lo llevaran lo mejor posible”. Y añade: “Venían chicos de tan solo 18 años que se quedaban en silla de ruedas, daba mucha pena porque eran por accidentes de tráfico, aunque siempre intentaba que salieran adelante”.

Tras el cierre de este centro, Brigitte Votron dedicó más de dos décadas a seguir con su profesión de fisioterapeuta. “Tuve que seguir en el El Palasiet de Benicàssim aunque en mi etapa allí no tuve casos tan graves e impactantes como los que viví en el Termalismo”, relata la fisioterapeuta.

Su vida fuera de la fisioterapia

“Ahora que ya he terminado mi actividad profesional, quiero vivir en paz en el campo disfrutando de mi huerta y de la vida”, concluye Votron. No tenemos dudas de que se lo merece tras más de 45 años dedicadas a la fisioterapia y a ayudar a aquellos que más lo necesitaron en Castellón.