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Los neumólogos sobre la nube de azufre: "Puede no pasar nada o que las personas con asma tengan que tomar precauciones"

La calidad del aire puede empeorar como en la época de la quema de la paja del arroz

Una imagen de la nube de ceniza y gas procedente del volcán de La Palma

"Vigilantes". Así es como están los neumólogos hasta que se conozca el alcance que puede tener la nube de dióxido de azufre y otros procedentes de la erupción del volcán de Cumbre Vieja de La Palma y que se espere que llegue a la cuenca mediterránea y a la Comunitat Valenciana en breve. El principal problema para Jaime Signes, jefe del servicio de Neumología del Hospital Clínico de València y encargado de la sección de Tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) es la falta de precedentes y, por tanto, de datos a los que acogerse ante una situación tan inusual como una erupción volcánica en terreno español.

"Estamos muy atentos pero todo son incógnitas", apunta el especialista que asegura que el referente más cercano lo tienen en lo sucedido en Islandia tras la espectacular erupción del Eyjafjallajökull en 2010. "Allí al cabo de unas semanas, se registró un aumento de visitas a urgencias por problemas respiratorios y de venta de inhaladores", explica Signes. Las diferencias, sin embargo, entre un evento y otro son importantes. "En aquel entonces, la columna de gases llegó muy alto y los datos de afecciones son de personas viviendo en la isla, no tenemos referencias de qué puede pasar con el flujo de vientos ahora y qué puede llegar o no desde La Palma", confirma el neumólogo.

Con todo, los expertos auguran que se pueden dar dos escenarios: o que realmente no se note el impacto de lo que está sucediendo en las Islas Canarias o que haya un aumento de la contaminación ambiental por la llegada de partículas en suspensión, de ahí que recomiende estar atentos a los medidores de la calidad del aire que hay instalados en los municipios y que controlan los ayuntamientos para tomar medidas si fuera necesario.

De ser así, y si los valores de las partículas en suspensión de dióxido de azufre o dióxido de carbono aumentaran "podría darse una situación similar a la que tenemos algunos inviernos de tiempo anticiclónico en Madrid, con la típica boina que se forma de contaminación o aquí, en València, cuando es la temporada de la quema de la paja del arroz". Al igual que en estos dos eventos, Signes asegura que habría que aplicar el "sentido común" con recomendaciones básicas sobre todo para personas vulnerables como pacientes de asma o con problemas respiratorios. "El uso de mascarilla o no hacer ejercicio intenso al aire libre, por ejemplo, pero está todo ver. Habrá que estar atentos a los avisos de calidad del aire que nos den los ayuntamientos", concluye.

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