Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

TELEVISIÓN | EL MISTERIO DE ROBERT MAXWELL SIGUE VIVO

Robert Maxwell, una vida de película

Una productora trabaja en un documental sobre el magnate a partir del contenido de una biografía (’Full: The Mystery of Robert Maxwell’) escrita por Paul Preston

El cuerpo sin vida de Ian Robert Maxwell apareció flotando desnudo en aguas canarias a media tarde del 5 de noviembre de 1991.

La efervescente y misteriosa vida de Ian Robert Maxwell (1923-1991) se abordará en un documental que está siendo desarrollado por la productora Working Title a partir de una biografía escrita por Paul Preston. ‘Full: The Mystery of Robert Maxwell’ es el punto de partida de un proyecto que analizará sus éxitos y fracasos. También la enigmática muerte ocurrida el 5 de noviembre de 1991 en aguas canarias.



Agresivo, engatusador y marrullero. Esos y otros muchos calificativos se ganó en vida el protagonista del documental que la productora Working Title desarrolla en la actualidad sobre el magnate de los medios de comunicación Ian Robert Maxwell (1923-1991) a partir de una biografía escrita por el historiador británico Paul Preston.

Los capítulos de Full: The Mystey of Robert Maxwell se arman a partir de sus traumas de niñez en Checoslovaquia –buena parte de su familia fue aniquilada por los nazis–, los años en los que combatió a los alemanes con el ejército británico –el capitán Maxwell participó en el desembarco de Normandía– y las misiones que desempeñó en Berlín después de la caída de las tropas de Adolf Hitler, sus encarnizada lucha con Rupert Murdoch por controlar los medios de comunicación del Reino Unido, su enigmático fallecimiento hace 30 años en aguas canarias. Todo eso, bien mezclado, puede resultar un atractivo cóctel para una audiencia que aún no tiene plataforma de difusión en España: hay negociaciones con diferentes distribuidores de contenidos de pago.

Preston relata el ascenso y la destrucción del presidente y director ejecutivo de Maxwell Communications Corporation y el propietario y presidente del Mirror Group Newsparpers, los escándalos que lo vincularon con misiones del MI5 británico (grupo de inteligencia), operaciones de tráfico de armas y su estrecha vinculación con los servicios secretos israelíes (Mosad). Que John Major lo comparara con el Ciudadano Kane (Citizen Kane) o que su viuda recibiera mensajes de pésame de Margaret Thatcher, Mikhail Gorbachov, Helmut Kohl o George W. Bush es la prueba irrefutable del calado real del personaje en la escena política internacional.

Su "tiranía" empresarial (llegó a ordenar la instalación de cámaras y micrófonos ocultos para controlar todo lo que sucedía en la redacción del Daily Mirror) y declaró la guerra a Rupert Murdoch mucho antes de que este le arrebatara la compra del News of the World. A pesar de llamarlo en público "maldito bastardo australiano", su encarnizado rival también envió un mensaje de condolencias a Elisabeth Meynar, la esposa y madre de los nueve hijos de Robert Maxwell, en el que destacaba su «notable» lucha como empresario. También se hace referencia al hecho de que cuando el magnate ya estaba enterrado el Cementerio Judío del Monte de los Olivos (su tumba está vigilada las 24 horas del día) el jolgorio se desbordó no solo en los consejos de administración que presidía Murdoch –The Sun, por ejemplo, lideró una campaña de desprestigio sobre sus problemas financieros y una conexión con los servicios secretos de Israel que estallaron semanas antes de aparecer muerto en aguas canarias–, sino en sus propias empresas. Sus socios no dudaron en cambiar los elogios por todo tipo de insultos. "Es uno de los personajes más enigmáticos del siglo XX y merece que Working Title, que sabe hacer muy bien este tipo de trabajos, le dedique una serie", declaró Paul Preston cuando se cerró la negociación para que el contenido de Full: The Mystery of Robert Maxwell se convirtiera en la espina dorsal de uno de los documentales que más expectación ha creado en el Reino Unido.

En el audiovisual hay varias referencias a Ghislaine Maxwell, la hija pequeña del empresario de origen checo y su niña bonita (el yate de lujo en el que realizó su último crucero de placer fue bautizado como Lady Ghislaine), que tiene sus propios escándalos gracias a la estrecha relación que mantuvo con Jeffrey Epstein, empresario estadounidense condenado por tráfico de menores con fines sexuales antes de aparecer muerto en una celda de un centro penitenciario neoyorquino. Ghislaine fue detenida hace dos años en Estados Unidos por su conexión con delitos con niños y esa polémica tendrá un proyecto propio desarrollado por el Channel 4 británico titulado ¿Quién es Ghislaine Maxwell?

De vuelta a Ian Robert Maxwell –Ian se convirtió en una referencia al nombre con el que nació el dueño del Daily Mirror (Jan Ludvik Hyman Binyamin) cuando cambió su identidad en suelo británico–, en las horas que siguieron al comunicado de su desaparición en Canarias se especuló con la posibilidad de que su muerte fuera fingida, pero el rápido hallazgo de su cuerpo flotando en el mar, desnudo y boca abajo, a unas 20 millas al suroeste de Gran Canaria cambió el guión de las teorías conspiratorias que empezaron a tomar cuerpo cuando los restos de Robert Maxwell aún no habían llegado al Instituto Anatómico Forense de la capital grancanaria. A la espera de los resultados de la primera autopsia, la que determinó que el británico había fallecido como consecuencia de una parada cardiorrespiratoria, la investigación liderada por la Guardia Civil estaba abierta a todas las hipótesis: accidente, asesinato o suicidio.

Rupert Murdock, su principal rival en los quioscos, y los enemigos que tenía el difunto en los consejos de administración de sus dos empresas banderas hicieron lo imposible porque se conociera que «el hombre que había salvado al Daily Mirror de la bancarrota había hecho desaparecer más de 350 millones de libras esterlinas de las cuentas del grupo editorial en las últimas semanas de su intensa y polémica vida». Ese movimiento se recogido en el libro de Preston.

Tampoco pasa por alto el documental su etapa política como parlamentario Laborista (1964-1970), aunque sin obviar que para muchos Robert Maxwell era un «falso» socialista y que en realidad en su interior habitaba un Conservador. Este hecho no es comprensible si se analizan las grandes cantidades de dinero –algunas en su momento bajo investigación– que inyectó al Partido Laborista. Argumentos de sobra hay para crear un documental sobre un ser controvertido, ¿no?

ALGUNAS CLAVES DEL PROYECTO

Familia arrasada por los nazis

Los nazis gasearon en Auschwitz a su madre, a dos hermanos y a su abuelo. También mataron de un tiro en la cabeza a su padre.

Militiar colaborador del MI5

Fue condecorado por el Gobierno británico por sus acciones en la Segunda Guerra Mundial y colaboró con el MI5 desde Berlín.

Prensa: La guerra con Murdoch

Durante un cuarto de siglo compitió con el empresario australiano por controlar el cuarto poder en el Reino Unido.

Decadencia. La «última» bancarrota

Maxwell resurgió como el Ave Fénix varias veces tras tocar fondo. En 1991 estaba en las últimas.


Compartir el artículo

stats