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El Periódico Mediterráneo

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Baleares

El barrio mallorquín que hace mermelada con las naranjas cultivadas en sus plazas

Los vecinos han envasado confitura con los kilos de fruta que recogieron con sus propias manos en Banc de s’Oli y la repartirán entre los voluntarios participantes y personas vulnerables

Vecinas recogiendo naranjas en la plaza del Banc de s'Oli.

Un grupo de vecinos de Canamunt ha producido artesanalmente 30 botes de mermelada de naranja con los kilos de fruta recién cogida de los árboles de la plaza del Banc de s’Oli. La recogida se produjo el pasado sábado. "No llegamos a recoger los 40 kilos que conseguimos el año pasado, que fueron demasiados", explica a este periódico Carme Vergaduer, una de las vecinas participantes en la actividad impulsada por la asociación de vecinos. En total, fueron en torno a nueve personas las que se implicaron en esta acción de barrio que pretende aprovechar los recursos que están más cerca, en sus propias calles. "Por eso salió esta propuesta de aprovechar lo que hay en los árboles, la intención es que éstos no sólo tengan una función decorativa", comenta. "En Banc de s’Oli hay muchos naranjos que en esta época del año van muy llenos y muy bien, y hay que aprovecharlo en lugar de dejar que los frutos se caigan al suelo y nadie les saque un rendimiento", apunta.

Éste es el segundo año que los vecinos hacen confitura y la envasan. El sábado, tras la recogida de cubos de naranjas, las cocinaron en el local de Benestar Social del Ayuntamiento de Palma, en la calle de Ferreries, institución que se lo cedió para esta actividad porque allí tienen cocina. Los voluntarios que tomaron parte se apuntaron a través de las llamadas en las redes sociales y el grupo de WhatsApp de la asociación. 

Como novedad, en esta ocasión no sólo se ha elaborado confitura de naranja, sino también de pera. "Había en la actividad voluntarios de la red del barrio Suport Mutu, a quienes les habían donado peras que ya estaban demasiado maduras. Y aprovechamos el mismo sábado para cocinarlas", comenta Verdaguer. 

Estos envases dulces se repartirán entre los vecinos que se apuntaron a la actividad y el grupo de Suport Mutu, que está formado por redes integradas por vecinos para hacer frente a las posibles necesidades que puedan tener personas en situación de vulnerabilidad

Los botes de mermelada de naranja producida artesanalmente por los vecinos de Canamunt. AVV Canamunt

La actividad de la confitura forma parte del proyecto BarriLab, impulsado por la asociación de vecinos de Canamunt, una propuesta que surgió durante el confinamiento y a partir del cual los vecinos y vecinas pudieron repensar qué barrio querían con el fin de mejorarlo a pequeña escala interviniendo en el entorno. "Queremos un barrio más verde, resiliente y más centrado en las personas. De ahí la idea de mirar de aprovechar los recursos que tenemos más cerca", concluye Verdaguer. 

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