Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Polémica

Un cura de Valencia pide a los feligreses que dupliquen su limosna dominical

Enrique Masiá alega que los donativos "evalúan" la fe

Enrique Masiá, en la sede de Cáritas, en una imagen de archivo.

El párroco de Santa Catalina de Alzira, en Valencia, José Enrique Masiá, ha instado a los fieles a comprometerse económicamente aumentando su aportación dominical a, al menos, el doble y suscribiéndose a una cuota fija trimestral de un euro al día por familia. Masiá aprovecha la publicación del informe económico de 2021 en el que se detallan los ingresos y gastos de la parroquia en el último número digital de la revista 'El Volteig' para solicitar a los feligreses que aumenten sus aportaciones. Los datos del pasado año muestran una bajada de ingresos notable, que comenzó en 2020 a causa de la pandemia y una subida de gastos derivada principalmente del incremento del precio de la luz.

En este último año, la parroquia también ha tenido que hacer frente a diferentes gastos extraordinarios, como la restauración de la torre-campanario, que se ha podido realizar gracias a las donaciones de 300 familias. Ante esta situación, Masiá afirma que esta "ha sido la ocasión para demostrar de lo que somos capaces si unimos nuestras fuerzas" y hace hincapié en el esfuerzo para mantener el correcto funcionamiento de la parroquia y el templo.

La parroquia publica desde hace ya algunos años el informe económico al final del ejercicio. Con esta información pretende realizar un ejercicio de transparencia de cara a la población y a los feligreses. Según el párroco, conocer estos datos es un "derecho" y una "necesidad" de cualquier persona. Los ingresos de 2021 fueron inferiores a los de 2019. El pasado año se recaudaron 88.986,5 euros, mientras que en 2019 se llegaron a los 95.729 euros. Según Masiá, los ingresos por las colectas no han variado desde hace más de diez años, mientras que se han reducido las cuotas fijas a través de recibo bancario y, además, el año pasado se tuvo que costear la reconstrucción de la torre-campanario.

Por el contrario, los gastos aumentaban un 10% desde el 2019. La partida que más ha crecido es la de la electricidad, que sigue subiendo de manera continua. En este apartado, también se engloba el pago de los sacerdotes que están al servicio de la parroquia, el cual asciende a 33.725 euros, incluyendo los 3.000 euros destinados a las sustituciones de verano.

La parroquia busca siempre una gestión autosuficiente. Por este motivo, el párroco pone el foco de atención en las 800 familias vinculadas a la iglesia y en sus aportaciones. Masiá explica que «la economía de nuestra parroquia se corresponde con los ingresos medios de 4,4 familias en España», dato que hace servir para mostrar las dificultades a las cuales se enfrenta la parroquia.

En anteriores ocasiones, se han realizado campañas extraordinarias para cubrir gastos concretos, como la que se impulsó para construir la Casa de Cáritas, en la que 400 familias colaboraron con un euro al día. La última campaña fue llamada 'Cuaresma Restauradora', en la que con un euro al día durante un año se han sufragado los 100.000 euros necesarios para la restauración de la torre-campanario.

Esta edificación gótica que data del siglo XIII había generado cierta tensión entre el Ayuntamiento de Alzira y la parroquia, ya que es considerada Bien de Interés Cultural (BIC) y pertenece al conjunto histórico de la Vila. El riesgo de derrumbe de la torre y el peligro de desprendimiento que presentaba el pináculo que culmina el campanario obligaron a la parroquia a acometer la restauración.

Masiá reitera su agradecimiento a todas las personas que colaboran económicamente con la parroquia y sus diferentes gastos, aunque también afirma que los donativos son una medida para "evaluar" el nivel de fe de los feligreses y el "compromiso" en la vida eclesial de los fieles.

Compartir el artículo

stats