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El Periódico Mediterráneo

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El problema de la vivienda

Un hombre se suicida saltando por el balcón al ser desahuciado en Barcelona

Alberto, un vecino de 60 años procedente de las Casas Baratas de Bon Pastor, llevaba en ese piso desde 2010, cuando su madre firmó un contrato de alquiler social con el Ayuntamiento

Un vecino muestra la silla desde la que saltó el hombre desahuciado, esta tarde. Jordi Cotix

Un hombre de unos 60 años se ha lanzado desde el balcón este lunes a primera de la tarde tras ser desahuciado. Se trata de un vecino de la calle de la Sèquia Madriguera del barrio del Bon Pastor, en el distrito de Sant Andreu de Barcelona. Según Encarna y Jordi, sus vecinos, se llamaba Alberto, no tenía empleo y vivía en este piso desde que se construyeron estos bloques de protección oficial del Ayuntamiento, en 2010. "Su madre falleció hará unos dos o tres años y desde entonces vivía solo y supongo que tendría problemas para pagar el alquiler", asegura Encarna.

Según las fuentes consultadas por EL PERIÓDICO DE CATALUNYA, medio que, al igual que este diario, pertenece al grupo Prensa Ibérica, la comitiva de desahucio se ha personado sobre las doce del mediodía. Los funcionarios han tocado la timbre en repetidas ocasiones y, tras constatar que nadie respondía, el cerrajero ha abierto la puerta. En el interior del domicilio no había nadie. Sobre la mesa había restos de medicamentos y la televisión estaba en marcha. La comitiva, en la que no había presencia policial, ha dado orden al cerrajero de cambiar la cerradura y se ha retirado. 

Sobre las dos del mediodía, Alberto ha regresado al piso y se ha encontrado con el cerrajero, a quien ha expulsado amenazándolo con un palo. Según Jordi, a continuación, ha amontonado algunos objetos contra la puerta para tratar de bloquearla dado que ya no tenía cerradura y se ha asomado al balcón. Ha colocado una silla junto a la barandilla y se ha subido con intención de lanzarse al vacío desde esa terraza, una cuarta planta. 

Al verlo amenazando con suicidarse, varios vecinos han dado la voz de alarma. Hasta la calle de la Sèquia Madriguera se han desplazado diversas unidades de la Guardia Urbana y también de los Bombers. Alberto les ha gritado a todos ellos que se marcharan, según Jordi. También a una mujer, tal vez conocida, que desde la calle le pedía a gritos que bajara de la silla, que iba a darle teléfonos de ayuda que podrían atenderlo. "Ha saltado a los pocos minutos, no han podido interactuar con él. Les gritaba: si entráis, me tiro", concluye Alberto. Según fuentes policiales, se ha dejado caer de espaldas, antes de que, tal como remarcan otros testimonios, los equipos de emergencia tuvieran tiempo de desplegar una lona para amortiguar el impacto. 

Ayer domingo por la noche Alberto tuvo un incidente con una mujer, a quien realquilaba una habitación, un recurso del que tiraba de forma habitual para sacarse algún dinero, según Jordi y Encarna, que vieron como ella hizo las maletas y se marchó. Agentes de la Guardia Urbana acudieron al bloque, alertados por vecinos. La mujer relató a los policías que habían discutido con Alberto. Lo más probable es que se enfadaran porque no estaban de acuerdo en cuanto debía pagar por las tres semanas que había residido en el domicilio. 

Fuentes del Ayuntamiento de Barcelona lamentan lo sucedido, explican que el proceso de desahucio había comenzado "en 2019" a causa "de graves conflictos vecinales" y que el lanzamiento se retrasó hace 15 días, que se había acordado la nueva fecha de entrega de llaves para este lunes y que se habían ofrecido a Alberto "recursos de sociales y de seguimiento". Este martes por la mañana la regidora de Habitatge ofrecerá una rueda de prensa. 

Vecino de las Casas Baratas

Alberto se instaló en el cuarto piso desde el que se ha lanzado este lunes en 2010. Llegó con su madre procedente de las Casas Baratas del barrio del Bon Pastor, durante la segunda fase de demolición. A la familia de Alberto, y a la de Encarna y Jordi, les ofrecieron estos edificios de protección oficial que pertenecen al Ayuntamiento. Encarna lo compró. La madre de Alberto firmó un contrato de alquiler social. Al morir la mujer, sin embargo, Alberto dejó de pagar el alquiler. Fuentes municipales, sin embargo, subrayan que iba a ser desahuciado por su "conflictividad". Encarna y Jordi no creen que fuera tan conflictivo. "Siempre estaba por ahí leyendo".

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