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El Periódico Mediterráneo

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Consecuencias de las llamas

Proteger los acuíferos, una de las principales urgencias tras el incendio de Zamora

Los trabajos a contrarreloj para salvar las balsas de agua dan inicio mientras se batalla por asegurar el suministro en 18 municipios

El embalse de Agavanzal se contamina de las cenizas del incendio de La Culebra. Emilio Fraile

La protección de las aguas subterráneas de La Culebra ha sido una de las prioridades marcadas en la reunión que este martes se ha mantenido en Ávila, provincia a la que mira Zamora siguiendo el plan de acción que se puso en marcha por el incendio de Navalacruz del pasado verano.

En el oeste de Zamora, tras conseguir sofocar las llamas, han sido los acuíferos los que han pasado al punto de mira. En la reunión mantenida entre Junta de Castilla y León, Diputación de Zamora y Diputación de Ávila, se ha establecido el itinerario de actuaciones urgentes en La Culebra, donde garantizar el agua a las 18 poblaciones afectadas se ha convertido en una prioridad. Lo primordial es actuar con “inmediatez”, ha declarado Javier Faúndez , diputado delegado del área de Medio Ambiente.

Las actuaciones para proteger el agua de La Culebra buscarán evitar la contaminación por cenizas y fango de los manantiales, vulnerables a los efectos del incendio forestal por las filtraciones.

De momento, técnicos de Somacyl de la Junta y de Diputación trabajan sobre el terreno para analizar individualmente la situación de cada municipio, así como qué actuaciones habrá que llevar a cabo para proteger los acuíferos.

El miércoles se envían 18 camiones de agua embotellada

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“El agua aún no está contaminada”, advierte Javier Faúndez sobre que el estado de los acuíferos dependen de las lluvias, que si regresan filtrarán las cenizas. Pero alerta: “En el momento que haya lluvia los acuíferos quedaran inutilizados, habrá arrastre de arenas y cenizas que penetrarán en las balsas al no tener cobertura vegetal para retener el fango”, explica el representante sobre una experiencia “que ya hemos tenido” y que obliga a actuar de inmediato para suavizar las consecuencias.

Por ello, desde las instituciones se trabaja a contrarreloj con la vista puesta en el parte meteorológico. De manera preventiva hoy se han enviado 18 camiones de agua embotellada “por si de forma urgente hubiera problemas en las captaciones”, resume el diputado.

En un plazo máximo de diez días los ayuntamientos afectados recibirán los proyectos para garantizar el suministro permanente de agua en estos municipios, así como soluciones a base de cisternas de agua o garrafas como alternativas para suplir la demanda de agua en los municipios.

Cenizas mezcladas con el agua del embalse. L.O.Z.

La lluvia, de bendición a problema que filtrará las cenizas

La lluvia que hace solo unos días conseguía ayudar a controlar el incendio, podría llegar a convertirse en una problemática de llegar antes de tiempo. Para el alivio de los pueblos afectados, la predicción de la Aemet en Castilla y León es de un verano cálido y seco en la comunidad.

Durante esta semana, las temperaturas serán ligeramente inferiores a lo que es habitual y aunque habrá algunas precipitaciones, tendrán lugar sobre todo en el norte y noroeste de la comunidad.

La falta de precipitaciones será clave para actuar sobre la protección de los acuíferos y asegurar el suministro, y aunque aún se están estudiando, podrían corresponder a sondeos de emergencias para anular los acuíferos algunos años hasta que el entorno se regenere, así como la implantación de sistemas de filtrado y la limpieza de forma manual o mecánica del entorno para que la contaminación no penetre en los manantiales, así como la instalación de barreras proteger los acuíferos de La Culebra.

Las posibilidades de momento son varias, pero el objetivo es uno: conseguirlo de manera inmediata. “En cada caso se va a estudiar de forma individual y se va a proponer una solución”, ha confirmado el representante de la Diputación, que destaca la coordinación junto con la Junta en la asistencia a ganaderos y apicultores de las zonas afectadas.

Hasta dos años de “agua oscura”: posibles efectos de la contaminación de los manantiales de Aliste

Las consecuencias de las filtraciones de cenizas en los manantiales afectarán de manera directa el suministro potable en las zonas afectadas: “El agua se volverá oscura y no va a ser potable por un tiempo importante, quizá en dos años o más se tendrá presencia de lodo”, explica Faúndez sobre unas repercusiones que agravarán aún más los problemas de agua de la provincia, que habían conseguido superarse poco a poco gracias a las potabilizadoras y que vuelven a afrontar un nuevo problema.

Por ello, ya se está trabajando en actuaciones complementarias para garantizar el suministro de agua, tanto a personas como a ganaderías, que ya han recibido bebederos y a las que se asegurará el suministro en caso de necesitarlo en el futuro.

Además de la contaminación de acuíferos, los incendios forestales dejan secuelas de todo tipo en el entorno, el suelo se une al agua como uno de los más perjudicados, debido al aumento del riesgo de desertificación y la pérdida de suelo fértil que provoca escorrentía superficial, incrementando la erosión, fenómeno que convierte al suelo en impermeable y que produce que sean frecuentes las inundaciones de agua en terrenos quemados, además de que la incapacidad del terreno de absorber la misma cantidad del agua repercute de manera negativa en el nivel de los acuíferos, que no se regeneran.

El ciclo del agua sufre una rotura después de un incendio forestal, así como la calidad del agua, la masa vegetal y la productividad de un suelo que tarda años en recuperarse del fuego.

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