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El Periódico Mediterráneo

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Crisis del coronavirus

Alerta tras la detección de centaurus, la nueva subvariante BA 2.75 de ómicron

El sublinaje del coronavirus, hallado por primera vez en la India, ya ha sido rastreado en más de diez países

Ómicron ha vuelto a mutar. El 'árbol genealógico' del coronavirus responsable de la pandemia de covid-19 parece que ha desarrollado una rama más. Concretamente, en la parte del tallo que más ha crecido en el último año: la de la variante ómicron. India ha anunciado la detección de una nueva "subvariante de segunda generación" de ómicron. El nuevo sublinaje, bautizado como centaurus (o BA.2.75), es una ramificación más de la ya conocida como ómicron silenciosa (BA.2). Todavía no está claro qué tanto podría crecer esta rama, pero según los primeros análisis esta nueva subvariante se podría expandir hasta cinco veces más rápido que sus predecesoras

La expansión de centaurus está siendo monitorizada muy cerca por equipos científicos y autoridades sanitarias de todo el mundo. Al menos diez países ya han detectado casos de esta subvariante dentro de sus fronteras. Es el caso, por ejemplo, de Japón, Alemania, el Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda. La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, asegura que su panel de expertos sobre evolución de virus (TAG-VE) está siguiendo de cerca los datos sobre la evolución de este sublinaje de ómicron y su posible impacto sobre la salud pública.

"Aún es demasiado pronto para saber si esta subvariante tiene más capacidad de escapar al sistema inmune o si causa una enfermedad más severa, pero estamos vigilando de cerca estos aspectos", esgrime la doctora Soumya Swaminathan, científica de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según explica la experta, los primeros estudios genéticos apuntan a que 'centaurus' acumula un abanico de mutaciones en la región de la espícula, también conocida como la 'llave de entrada' que utiliza el virus para infectar las células humanas. Un cambio en esta zona podría, teóricamente, provocar que el virus se volviera más 'escurridizo' para el sistema inmune. Esto, a su vez, podría provocar que el virus volviera a infectar tanto a personas que ya han pasado la enfermedad como a vacunados contra el covid-19. 

"Aún es demasiado pronto para saber si esta subvariante tiene más capacidad de escapar al sistema inmune o si causa una enfermedad más severa

Soumya Swaminathan - Científica de OMS

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Según explica el virólogo Tom Peacock, del departamento de Enfermedades Infecciosas del Imperial College, ninguna de las mutaciones detectadas en centurus supone, de por sí, algo realmente preocupante. El principal motivo para estar "alerta", explica el científico en sus redes sociales, tiene más que ver con la acumulación de mutaciones. Asimismo, Peacock destaca que "cada vez hay más consenso científico" sobre que las variantes de segunda generación, aunque sean más 'leves' que el covid-19 original, podrían provocar más infecciones crónicas.

Los primeros estudios de seguimiento sugieren que este sublinaje podría tener una ventaja de crecimiento del 18% respecto a las otras subvariantes de ómicron que circulan actualmente. Todavía no hay datos sobre el impacto clínico de centauro. En la India, el primer país en detectar la presencia de esta subvariante de ómicron, ya se han puesto en marcha varios estudios clínicos y epidemiológicos para estudiar si este virus, efectivamente, se expande más rápido que sus predecesores y si, además, provoca síntomas diferentes.

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