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El Periódico Mediterráneo

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FEMINISMOS

La maternidad en la vida pública también es política

Las políticas valencianas abogan por visibilizar la crianza, normalizar la doble tarea de madre y trabajadora e impulsar iniciativas que afiancen la presencia de mujeres en la esfera gubernamental

Las políticas con sus hijos e hijas en distintos actos.

No es (era) lugar para madres. Si existe un techo de cristal para las mujeres en el mundo laboral, en una profesión como la política esta situación se ha visto agravada hasta hace bien poco. Jornadas 24 horas, sin horarios, con requerimiento de presencia física en actos de lunes a domingo. Vamos, conciliación: cero. Ahora, las políticas no solo son políticas sino que ocupan cargos de primera línea y compatibilizan (no sin dificultades) sus dobles jornadas: el trabajo al frente de administraciones o partidos y su trabajo como madre y cuidadora

Aitana Mas, vicepresidenta del Consell y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas (Compromís); Sandra Gómez, vicealcaldesa de València, portavoz del Ayuntamiento de València y secretaria general del PSPV en la ciudad de València; María José Catalá, secretaria general del Partido Popular en la Comunitat Valenciana, síndica del grupo en Les Corts y portavoz popular en el Ayuntamiento de València y Àngela Ballester, ex diputada del Congreso de los Diputados por Podem y una de las fundadoras de la formación morada explican a Levante-EMV cómo es la conciliación en cargos de máxima responsabilidad.

Lo personal es político, las maternidades también

Las mujeres que son políticas se reivindican como figuras clave para cambiar y mejorar la sociedad pero también como madres. La dimisión de Adriana Lastra como vicesecretaria general del PSOE para guardar reposo debido a su embarazo pone sobre la mesa la cuestión de conciliar el ritmo político (frenético, fugaz y muy acelerado) con el que exigen los cuidados.

Muchas veces la política es una carrera de equilibrios y renuncias que todavía tiene que asentarse en una nueva percepción cultural en la que se asuma que las madres existen fuera de las casas y que la maternidad no es un asunto relegado a la privacidad. Se puede tener caldo en la nevera y defender un argumentario en un hemiciclo. Lo personal es político. Las maternidades también.

Esta es una cuestión que Aitana Mas dejó clara desde el primer momento en el que tomó posesión como Vicepresidenta del Consell y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas. Reivindicó tener sus tiempos como mujer y como madre más allá de la política y también resaltó la conciliación como base de su mandato. Atiende a este periódico con el pequeño Aimar de fondo, en la sala de espera del médico y tras una jornada frenética que ha empezado muy pronto por la mañana. ¿Cómo es la conciliación en la vida de las políticas valencianas de primera línea? 

Aitana Mas con su hijo en el día de traspaso de cartera de la Conselleria de Igualdad.

“Cuando estaba en les Corts era más fácil, lo más difícil ha venido ahora que he entrado en el Consell”, relata por teléfono mientras hace un viaje al coche para reponer la bolsa de pañales. Le faltaban once días para terminar su baja por maternidad cuando le llamaron para entrar en el gobierno valenciano y tomar el relevo de Mónica Oltra. “Si todo el mundo tiene problemas para conciliar, imagínate cuando tu residencia está a 200 kilómetros”, explica. Ha apuntado a su nene de 11 meses a dos escoletas, una en Crevillent y otra en València. Tiene apoyo de una persona para que le ayuda, pues en València está sola, sin su marido. Trabaja dos días en Alicante y tres en València y Aimar va con ella. 

Gestión del tiempo

La conciliación siendo vicepresidenta del Consell se resume en ser muy selectiva con los actos. “Intento acabar a una hora prudente para estar con él por las tardes”. Relata que la decisión de aceptar el relevo tras la dimisión de Oltra fue “complicada de tomar”. “Valoré más mi situación personal, porque nunca sabes cómo lo vas a poder llevar. Además, mi pareja no puede convivir conmigo en València, por lo que estoy sola y sin red de apoyo en la capital”, apunta.

"Tenía claro que no quería no verlo en cinco días, eso nunca ha sido una opción. Si he tenido un hijo es para cuidarlo y estar presente"

Aitana Mas - Vicepresidenta del Consell

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Era difícil porque había una cosa que Aitana tenía clara: “no quería no verlo en cinco días, eso nunca ha sido una opción. Si he tenido un hijo es para cuidarlo y estar presente”. Por eso, dice que una de las primeras cosas que hizo antes de aceptar el cargo fue consultarlo a sus padres, pues necesitaba que ellos estuvieran dispuestos a acompañarla algunos días y hacerse cargo del niño si la jornada se alargaba. 

María José Catalá en el mitin del 28 de mayo con el que abrió la precampaña. En la foto, con Júlia antes de salir y comenzar el mitin

La conciencia del tiempo invertido es algo que María José Catalá, secretaria general del Partido Popular en la Comunitat Valenciana, síndica del grupo en Les Corts y portavoz popular en el Ayuntamiento de València también ha tenido muy en cuenta desde que es madre de Júlia, que nació en junio de 2021. Si algo ha hecho la maternidad es cambiarle la forma de ver la política en las prioridades y la gestión del tiempo.

“Te aterriza mucho ser madre para valorar lo importante”

María José Catalá - Secretaria General PPCV

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“Te aterriza mucho ser madre para valorar lo importante. Los disgustos que cogemos en política son relativos y lo trascendente es la salud de los tuyos e intentar hacerlo lo mejor posible”, dice. Además, reconoce que “la proyección política cambia. Ves tu responsabilidad política con otros ojos. La conciliación tiene mucho de trascendental y empiezas a ver la política con una óptica de construir un futuro mejor para todos y también para mi hija”. Respecto a la gestión del tiempo “me marco mucho los horarios. Sé cuando empiezo algo y cuando lo termino porque no hay margen, has de llegar a todo. Ya no pierdo ni un minuto, si tengo una hora libre la aprovecho. Cojo un yogurt y me bajo a merendar al río con mi hija”, ejemplifica. 

"Quiero demostrar que se puede ser alcaldesa y madre al mismo tiempo"

El 3 Junio de 2021 nació Marcel, el hijo de Sandra Gómez y el 25 Júlia, la hija de María José Catalá. El objetivo de Sandra Gómez es demostrar “que se puede ser alcaldesa y madre al mismo tiempo”. “Que se puede tener la máxima responsabilidad sin renunciar”. “Quiero conseguir dar ejemplo para que las empresas no puedan despedir o congelar un puesto a una mujer por ser madre”, sentencia mientras su hijo Marcel habla al otro lado del teléfono. “Papá, Papá, Papá”. “Me ve con el teléfono y se piensa que es su padre”, justifica Gómez entre risas.

“Quise dar ejemplo con mi baja maternal para para que las empresas no puedan despedir o congelar un puesto a una mujer por ser madre"

Sandra Gómez - Vicealcaldesa de València (PSPV)

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Por eso, cuenta, la baja de maternidad fue para ella “innegociable”. “Mucha gente lo cuestionó”. “Como mujer, madre y progresista tenía que ser así. Luego vuelves y ves que todo sigue donde lo dejaste y no pasa nada”. Valora que la baja de maternidad es un “momento puntual y que no determina tu vida profesional”.

Sandra Gómez y su hijo Marcel en el Congreso del PSOE.

Las cosas, explica, están cambiando a mejor. Ella, dice, trabajará para favorecer las bajas de maternidad obligatorias para padre y madre y para alargar a seis meses, pues la OMS recomienda lactancia exclusiva seis meses, lo es incompatible con las 16 semanas actuales. “La idea es que quien lo quiera tenga la posibilidad de hacerlo y no se vea obligada a renunciar al trabajo o cogerse media jornada. Que haya cuidados desde lo público para que todas podamos decidir”.

Reivindicar la figura de la política mujer en la cúpula

Ángela Ballester, ex diputada del Congreso de los Diputados por Podem, una de las fundadoras de la formación morada y madre de Dídac y Aimar relata los viajes en coche a Madrid con el padre de sus hijos y sus dos niños los martes para volver el jueves, para que ella pudiera asistir a los plenos y las sesiones parlamentarias. Recuerda renunciar a estar con sus hijos para estar en las reuniones y “las cervezas posteriores para formar parte de la toma de decisiones”. Para implicarse. Para influir en la cúpula de un partido del que formaba parte. Consideró que, al ver que el ritmo de la política “era incompatible con quienes cuidábamos”, "hasta que la igualdad no fuera real, tenía que estar ahí y reivindicar mi papel destacado en el partido”. “Si no estaba ahí no podíamos cambiar las cosas”

"Faltan mecanismos para compatibilizar porque una vez te vas, a la política es difícil volver. Va muy rápido”

Àngela Ballester - Ex diputada de Podem en el Congreso

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Estar media semana en Madrid le quitaba mucho tiempo de estar con sus hijos. La conciliación “era muy difícil” y más “hacerlo compatible con la dirección estatal del partido viviendo en Bellreguard”. Le vienen imágenes a la cabeza: la sesión de la moción de censura a Rajoy no sabía ni cómo sentarse de lo embarazada que estaba. Recuerda dar de mamar mientras trabajaba con el móvil. Define la conciliación en primera línea como “muy difícil” y lamenta que la trayectoria de algunas “personas muy válidas se vea obligada a pararse en seco por la maternidad”. “Faltan mecanismos para compatibilizar porque una vez te vas, a la política es difícil volver. Va muy rápido”.

Àngela Ballester votando y sus hijos jugando.

¿Tenían miedo a que ser madre limitara su proyección política? Aitana Mas no. “No lo he pensado nunca. Mi familia está por delante. Pero creo que es una injusticia que a ti se te pase por la cabeza y que para ellos la exigencia no sea tanta”. Lo que más miedo le daba, relata, es que “respetando mis tiempos por las tardes eso me pudiera penalizar o ser criticada. Pero de todas formas no iba a renunciar a ello”. Todo su equipo es consciente de sus exigencias en los horarios y no ha encontrado ningún comentario negativo por darle tiempo a su maternidad. “En todo caso compañeras que me apoyan y compañeros a los que les gustaría poder conciliar también”.

Organizarse como cada una quiera

Catalá, por su parte, no tuvo miedo de que la maternidad frenara su carrera política. De hecho, a los seis días de dar a luz estaba en el congreso del PP en el que le nombraron secretaria general. Fue cogiéndose la baja por semanas. “Que cada una lo acople como quiera”, dice. Con todo, se reconoce “muy privilegiada” pues “me he podido organizar”, pero entiende “perfectamente a las mujeres que trabajan por cuenta ajena y puedan tener ese miedo de que quedarse embarazada condicione ascensos o responsabilidades”. Hacia allí hay que trabajar. “La conciliación es muy difícil”, señala, al tiempo que reconoce que su primer año de maternidad le ha hecho plantearse muchas cosas. Entre ellas, la necesidad de garantizar que todas las mujeres, también las más vulnerables, tengan acceso a todo lo necesario para criar a un bebé. “Hay muchos gastos que tenemos que garantizar para todas, habrá gente que le cueste comprar pañales, leche materna o acceder a otros bienes que yo ahora quiero para mi hija”. Democratizar la crianza.

"Hay que hacer compatible la maternidad y la política"

Gómez, por su parte, reconoce que la política es un mundo difícil por los horarios dilatados pero “hay que hacerlo compatible. Debe serlo”. El trabajo es un compromiso pero “también forma parte de la responsabilidad poner límites y dejar tiempo para la familia”. Sandra Gómez destina una tarde a la semana y los domingos para su niño y a pesar de que le advertían antes de ser madre “que iba a ser un problema para mi proyección”, no ha sido así. Ahora queda, dice la socialista, garantizar que la conciliación se impulse desde las políticas públicas y se instale en la cultura de la sociedad. 

Para Àngela Ballester, por otra parte, la maternidad sí limita en la política. “Nadie te lo dice pero de alguna manera sí. Te hace renunciar a algunas cosas y otras que querrías no las puedes hacer. Hay presencias que son imposibles. En política hay quien lo entiende y quien no”. A ella hubo gente que la apartó porque decían que su compromiso era incompatible con ser madre. “Es difícil reivindicarse cuando recibes esos comentarios porque parece que sea una excusa. ‘ya están las madres quejándose’. Pero nada más lejos de la realidad”, concluye la ex diputada. 

"Si queremos hacer políticas de conciliación, nosotras no podemos obviar esa cuestión en nuestra vida"

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La vicepresidenta del Consell, por último, considera que “lo que no podemos es ser unas hipócritas. Si queremos hacer políticas de conciliación, nosotras no podemos obviar esa cuestión en nuestra vida, tenemos que ser coherentes”. Asimismo lo piensa Sandra Gómez: “tenemos que ser un ejemplo para instaurar estas prácticas de forma general”. En cuanto a la conciliación, todas coinciden con que “falta mucho por hacer”. Aunque ahora se va entendiendo que se quiera disfrutar de sus hijos, falta generalizar la creencia social de que tener un puesto de responsabilidad no es incompatible con ser madre. Y para eso, hay que garantizar las políticas de doten de recursos públicos a todas las mujeres, apuntan todas.  

"Para que haya gente joven en política y en espacios de decisión, hay que garantizar derechos, romper estereotipos"

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“Hay que desterrar esa idea de que la política es para hombres de más de cincuenta años. Para que haya gente joven en política y en espacios de decisión, hay que garantizar derechos, romper estereotipos”, dice Aitana Mas. Para ella, “la vicepresidencia del Consell no tiene que estar ostentada por una persona mayor de 45 años, hay que romper estereotipos si queremos que la ciudadanía se sienta representada. Que nuestras vidas sean iguales”. Todas esperan que sus experiencias sean granitos de arena que sirvan para construir una gran duna de derechos para afianzar la conciliación. 

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