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El Periódico Mediterráneo

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¿Se incluirá el autocultivo en la regulación del cannabis medicinal?

El Gobierno ultima la primera norma sobre uso terapéutico, que incluirá preparados con cannabinoides

Tecnicos en Alicante en la elaboración de un compuesto con base de cannabis.

El Gobierno revisará a finales de este año o principios del siguiente las bases de la primera normativa en España sobre el uso terapéutico del cannabis. Se trata de cubrir “con preparados estandarizados o extractos del cannabis” dolencias para las que los pacientes no encuentran alivio. Según portavoces del Observatorio Nacional de Cannabis Medicinal se trata “de un gran paso”, ya que cada vez ven más cerca la regulación del cannabis terapéutico en España. Sin embargo, apuntan que se han quedado en el camino algunas medidas que pedían algunos colectivos y pacientes, como es el autocultivo y la vaporización de la flor, una fórmula esta última muy efectiva para dolores agudos puntuales, lo que denominan “rescate”. “Esperamos que con la experiencia de otros países esto pueda ir cambiando”, expresan desde el observatorio.

¿Qué pasará con el autocultivo y la vaporización de la flor?

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En seis meses

Aprobado el informe por la Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso, ahora es la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) la que se encarga de recoger las recomendaciones, para que tengan encaje en la normativa y sean viables, permitiendo la disponibilidad en el mercado farmacéutico de este tipo de productos derivados del cannabis. Tiene seis meses de plazo para hacerlo. El objetivo es definir para qué dolencias en concreto y qué tipo de preparados podrán dispensarse en farmacia, con receta previa de un doctor.

Dolencias contempladas, en principio

Según el informe: “Las indicaciones para las que parecen existir indicios más sólidos de utilidad del uso del cannabis o sus productos son limitadas y en el momento actual parecen concentrarse en la espasticidad en pacientes con esclerosis múltiple, algunas formas de epilepsia, náuseas y vómitos derivados de la quimioterapia, endometriosis, dolor oncológico y el dolor crónico no oncológico (incluido el dolor neuropático), pudiendo ampliarse a otras indicaciones terapéuticas cuando los estudios aporten indicios consistentes”.

Puntos pendientes

¿Qué echan de menos los pacientes en este primer debate que dará lugar a un primer borrador de la regulación? “Pues para un rescate de un dolor agudo es muy eficaz la inhalación de las flores. La flor de la planta es la parte en donde están los cannabinoides, que son los que van a hacer la acción que estamos buscando. Es de ahí de donde se van a sacar los aceites o cualquier producto que vayamos a utilizar. ¿Qué pasa? Que vaporizar la flor es un mecanismo muy interesante para tratar dolores fuertes puntuales”, expresa Ekaitz Agirregoitia, vocal del Observatorio Nacional de Cannabis Medicinal.

“Nos gustaría que el autocultivo se hubiera debatido. Es un punto que se ha quedado sin valorar. Creemos que para ciertas personas podrían conseguirse licencias. Gente que sabe manejarse bien con el cannabis. Pero los partidos políticos no lo ven. Pese a que hay países que lo están llevando a cabo, supongo que aquí todavía se percibe como un riesgo de concepto del uso del cannabis para fines que no sean medicinales. No insistimos en este tema y la flor se deja en el aire como algo experimental. Quizás más adelante, cuando se entienda mejor la regulación del cannabis terapéutico”, añade Agirregoitia.

Ekaitz Agirregoitia | Vocal del Observatorio de Cannabis Medicinal.

“No tiene pinta de que la flor tenga un uso prioritario”

“Será muy importante en todo este tema la formación de los profesionales sanitarios. En España, al ser una situación muy novedosa, los profesionales de la sanidad tendrán que ponerse al día”, expresa Ekaitz Agirregoitia Marcos, vocal del Observatorio Nacional de Cannabis Medicinal. Ekaitz Agirregoitia es licenciado en Biología Sanitaria por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) desde 2003, doctor en Biología desde 2008 y profesor agregado del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) desde 2012. Su área de investigación principal versa sobre el papel del sistema endocannabinoide en la fisiología de la reproducción tanto en el humano como en los modelos animales.

“El cannabis medicinal no viene a sustituir a ningún fármaco, sino a ser una alternativa a los fármacos existentes: muchos pacientes tienen resistencia a esos fármacos y no les funcionan”, cuenta Agirregoitia. En cuanto a si es lógico pensar que al regular el cannabis medicinal se abra la puerta a un consumo generalizado para otros usos... “No tiene sentido. Sería lo mismo que pensar que si la morfina se utiliza en operaciones en las que va a haber mucho dolor, la población general acabaría consumiendo morfina (o opiáceos) de manera general. Hablamos de regulación, y la propia regulación tendrá mecanismos que impidan que vaya más allá”, comenta Ekaitz.

En cuanto a la posibilidad de contemplar el uso de la flor inhalada, Agirregoitia explica que habrá que esperar al dictamen que va a elaborar la agencia del medicamento. “En estos seis meses va a adecuar lo que se ha debatido en la subcomisión”, recuerda. “No sabemos muy bien lo que van a hacer pero no tiene pinta de que la flor tenga un uso prioritario. Supongo que con el tiempo, poco a poco va a ir entrando. Los médicos van a necesitar esta formulación”, describe este experto. En el tema del autocultivo, Agirregoitia lo ve precipitado en este primer borrador, si bien le gustaría que se hubiese tenido en cuenta. “El autocultivo es algo que hoy en día hacen muchos pacientes. Si se controlan bien las licencias sería interesante su prescripción. La madurez de la sociedad respecto a este tema dejará ver si puede contemplarse, con el tiempo”, añade.

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