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El Periódico Mediterráneo

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Sector turístico

Los hoteles no renuncian a un "Imserso privado" al margen de la ayuda pactada con Puig

Hosbec sigue negociando paquetes turísticos con asociaciones y entidades fuera del programa oficial del Ministerio: "Hay muchas camas por llenar", afirman. La subida energética y la inflación encarecen un 31% los costes de producción

Varios turistas de la tercera edad juegan a la petanca en la playa de Benidorm, el pasado invierno. DAVID REVENGA

El sector turístico de la Costa Blanca no va a renunciar a organizar por su cuenta lo que se ha venido a llamar un "Imserso privado" al margen de la ayuda pactada a principios de esta semana con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig. Esto es, fletar viajes para jubilados a través de asociaciones o mayoristas fuera del circuito oficial del Ministerio de Derechos Sociales, para poder obtener así mejores precios de los que percibirá, incluso, con la subvención autonómica.

"Hay muchas camas por llenar", han afirmado fuentes del sector, que señalan que la inflación y la subida de costes energéticos han disparado los costes de producción, lo que hace necesario seguir negociando al margen de este programa y con mejores condiciones la llegada de turistas en la que se prevé que sea la primera temporada baja de "normalidad" tras dos inviernos con muchas menos plazas en el mercado debido a la pandemia.

Como ya publicó días atrás este diario, la amenaza de los hoteleros valencianos de rechazar en bloque los contratos con Mundiplan, el operador del Imserso, por los bajos precios ofertados y defendidos por la propia ministra Ione Belarra —22 euros por persona y día, en régimen de pensión completa—, llevó a la Generalitat a estudiar distintas fórmulas para apaciguar los ánimos y mantener el programa activo en la Comunidad. Sobre todo, por el impacto de este plan de vacaciones sobre el empleo y la economía de la Comunidad: con un gasto en el destino estimado en 77 millones al año por parte de los jubilados. 

Las negociaciones fructificaron el pasado martes, en una reunión en València con las altas esferas del Consell en materia económica y turística, tras la cual Ximo Puig y el presidente de Hosbec, Toni Mayor, comparecieron para anunciar un plan autonómico de rescate para las cerca de 200.000 plazas hoteleras operadas dentro de este plan de vacaciones sociales para la tercera edad. 

La Generalitat destinará una partida de 5 millones de euros a repartir entre los hoteles que tuvieron Imserso el pasado invierno y que se mantengan la próxima temporada baja dentro del programa oficial. Los establecimientos percibirán 6 euros por habitación y noche contratada, hasta un máximo de 900 euros por habitación o 400.000 euros por empresa. La ayuda llegará a unos 60 hoteles que trabajan habitualmente con el programa, en su mayoría ubicados en Benidorm, pero también en otras poblaciones, como l’Alfàs del Pi, Benicàssim, Calp, Dénia, Gandia, Guardamar, Xàbia, Peñíscola, Torrevieja, Vinaròs y València, asegurando a su vez el mantenimiento de unos 3.000 empleos directos y cerca de 10.000 indirectos, desde proveedores de productos y servicios hasta todo el tejido comercial y hostelero de los destinos, pasando por guías y autobuses para excursiones y visitas culturales.

Trabajar a pérdidas

A pesar de mostrar su "satisfacción" por este plan de rescate y de asegurar que, con él, los hoteles seguirán contratando con el Imserso pese a su monumental decepción con la forma en la que lo ha gestionado el Ministerio de Belarra, la patronal hotelera Hosbec señala que los ingresos todavía van a seguir "muy lejos" de las cifras que les evitarían seguir trabajando a pérdidas. Veamos. 

Ximo Puig, flanqueado por hoteleros y miembros del Consell, tras pactar el plan de rescate.

Los hoteles de la Comunidad adscritos a este programa, muchos de ellos de cuatro estrellas, cobran 22 euros por persona y día que viaja a través del Imserso, que ascienden a 24,5 si le añadimos el IVA. El paquete incluye pensión completa y otros extras, como vino en las comidas, animación, wifi gratuito o servicios sanitarios, que corren por cuenta del hotel. Para ayudar a hacer frente a la inflación y la subida de la energía, la Generalitat aportará esta campaña 6 euros adicionales por habitación, tres euros por persona en habitaciones dobles, lo que supondrá que, por cada cliente, los ingresos alcancen los 27,5 euros. 

Frente a estos números, la patronal considera que el precio óptimo al que se debería de fijar la estancia se sitúa en 35 euros por persona y día. Y, para ello, esgrime números que no arrojan lugar a dudas. Los costes de producción de una pernoctación hotelera dentro del programa Imserso se han incrementado en el último año más de un 31%, según los cálculos que ha realizado esta asociación en base a datos oficiales de costes laborales, el IPC y el OMIE —el operador del mercado eléctrico—. 

En este estudio, los empresarios apuntan a la subida de los costes energéticos como el principal culpable de esta subida, al incrementarse en el último año el precio de la luz en un 210%. Sin embargo, no es el único coste que ha subido. Según Hosbec, las empresas gasta ahora un 5% más en recursos humanos; mientras que la lencería y limpieza de habitaciones se han encarecido un 6,5%; la alimentación y bebidas, un 13%; la animación y servicios médicos, un 1,1% y, por último, los costes de administración han subido un 3,6%, generando un «importante desfase económico» que el Gobierno central se ha negado a aliviar cediendo a negociar al alza los precios, como reivindicaban los empresarios. 

38.000 plazas cada día

El presidente de Hosbec no se ha cansado de repetir desde el martes que el acuerdo con la Generalitat no cubre el cien por cien del coste, pero es un balón de oxígeno para el sector. Un sector que, no obstante, no piensa enterrar la reivindicación de mejoras de cara a los próximos pliegos, que han de empezar a negociarse en breve, tal y como asegura el propio Toni Mayor.

Hasta que eso ocurra, lo que importa ahora mismo al sector es que la temporada baja está a la vuelta de la esquina y que hay muchas plazas que vender. «El Imserso cubre a lo sumo unas 6.000 camas diarias en el mejor de los casos, pero solo en Benidorm hay 38.000 plazas hoteleras que llenar todos los días», recuerda la secretaria general de la patronal, Nuria Montes.

No en vano, tras dos inviernos muy malos debido al cierre de fronteras y de la movilidad por el covid-19, la previsión pasa por que este invierno la ciudad turística mantendrá abierta alrededor del 80% de su planta, lo que la convierte en uno de los destinos más potentes del panorama nacional en cuanto a oferta hotelera, puesto que muchas otras zonas bajan la persiana de la gran mayoría de sus hoteles, pero, por contra, obliga a hacer extraordinarios esfuerzos para mantener unos niveles óptimos de ocupación. 

La Costa Blanca es el destino favorito de los jubilados en temporada baja por su buen clima. DAVID REVENGA

Ante esta tesitura, y para aprovechar a su vez los contactos ya iniciados semanas atrás con entidades como la Federación Española para la Defensa de las Personas Mayores, que preside Marcelo Cornellá, para sentar las bases de un programa de viajes senior de carácter privado, la agrupación hotelera va a seguir negociando la organización de paquetes vacacionales destinados a turistas senior, tanto nacionales como internacionales, en el mercado libre.

Nuria Montes ha avanzado que, para ello, se llevarán a cabo campañas de promoción en nuestro país y en el extranjero y ha recordado que la contratación de este tipo de viajes fuera del canal subvencionado por el Gobierno es una práctica "que ya ha existido desde hace muchos años" y a la que "en ningún caso se va a renunciar". 

El 80% de la planta seguirá abierta tras dos años sin actividad

Después de dos años en los que la planta hotelera de la Costa Blanca se vio obligada, sí o sí, a echar el cierre debido a las restricciones impuestas por la pandemia de covid-19 y tras un verano de total normalidad en cuanto a volumen de turistas, no así en ingresos, los hoteles de Benidorm y la Costa Blanca volverán a vivir su primer invierno de "normalidad". Así, al menos, lo indican los datos con los que trabaja el sector, según los cuales alrededor del 80 por ciento de las camas disponibles en la ciudad turística continuarán operando en temporada baja. Del 20% restante, aproximadamente un 15% cerrará por fin de temporada, como ocurre tradicionalmente en la ciudad desde mediados de noviembre a febrero-marzo, mientras que el 5% restante lo hará para ejecutar obras y reformas, según Hosbec.

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