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El Periódico Mediterráneo

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Caso Mónica Oltra

La víctima de abusos del exmarido de Mónica Oltra: "No sabía quién era Mónica Oltra, solo que era alguien importante"

La víctima de los abusos del educador teme que si se repite el juicio utilicen las donaciones de dinero en su contra, pero su prioridad, dice, son los hijos

La víctima de los abusos junto a su pareja, con el bebé de menos de dos meses en brazos. | IGNACIO CABANES

A pesar de reconocer que en el último año habría estado viviendo de las donaciones recibidas por su condición de víctima de abusos en el mediático caso del exmarido de Mónica Oltra, cuando la menor tutelada contó en 2017 los tocamientos que sufría las noches en las que el educador entraba en su habitación del centro de menores, jamás pensó en sacar un rédito de sus acusaciones, que incluso trató de ocultar, porque, como dijo en el juicio, se llevaba bien con el acusado y no quería perjudicarlo, simplemente que no lo hiciera más.

"No sabía quién era Mónica Oltra, solo que era alguien importante que tenía que ver con los centros", apunta en el encuentro que tuvo con este periódico el pasado sábado cuando la Guardia Civil trataba de localizarla a ella, a su pareja y a los dos hijos de ambos –de año y medio y menos de dos meses– tras recibir una denuncia donde se relatan hechos muy graves sobre la situación de los menores.

Ahora teme que toda esta cuestión sobre la petición de ayudas por Bizum y demás donaciones, con la que algunas fuentes apuntan que habría obtenido cerca de 30.000 euros (entre los que se encuentran los 6.000 euros que habría recibido ya como adelanto de la responsabilidad civil abonada por Luis Eduardo R. I, aunque no sea todavía la sentencia firme), se torne en su contra y la defensa del acusado lo pueda utilizar contra ella en el hipotético caso de que se repita el juicio, pendiente todavía de que el Tribunal Supremo estime o no el recurso del exmarido de Mónica Oltra.

El hecho de que posteriormente, alentada o no por terceras personas, haya visto la oportunidad de sacar un dinero fácil –sin trabajo, casa y con un apoyo familiar deficiente–, unido a la ausencia de una capacidad para administrar dichas ayudas –ambos han crecido en centros de menores y "cuando se han visto con algo de dinero se lo han gastado", aseguran personas de su entorno–, no tendría que afectar en principio a la credibilidad de su relato sobre los abusos y al hecho, recogido en la sentencia, de que no se apreciara ningún tipo de móvil espurio .

Las psicólogas del Instituto de Medicina Legal de València que en su día dieron credibilidad al relato de la menor destacaron que su testimonio era "concreto y claro", que siempre ha dicho básicamente lo mismo, sin incurrir en contradicciones y que nunca tuvo intención alguna de exagerar los hechos, diciendo que los tocamientos fueron por encima de la ropa.

El temor de la víctima de los abusos

Ahora, la verdadera preocupación de la joven en estos momentos no es ni la posibilidad de que se repita la vista oral, ni tampoco la causa contra 14 investigados, entre los que se encuentra Mónica Oltra y otros cargos y técnicos de la Conselleria de Políticas Inclusivas, por presuntamente ocultar los citados abusos sexuales y realizar un informe "parajudicial" desacreditando a la víctima.

Como contó ayer en las páginas de este diario, su temor es que le quiten a los niños, y es consciente de que tienen motivos para ello, y que se repita la historia. "No quiero que pasen por lo mismo que he pasado yo", dice. La joven asegura además que ha roto relaciones con los abogados vinculados a la ultraderecha que siguen llevando la acusación en esta última causa.

La Guardia Civil investiga la denuncia interpuesta el viernes para corroborar los hechos que esta relata en relación a los niños y unas presuntas amenazas con un destornillador. Cuentan con las pruebas documentales aportadas por la denunciante, en las que se reflejan las condiciones en las que habrían vivido los pequeños.

El bebé todavía no está inscrito en el Registro Civil y no lo están llevando a las revisiones. "Si el día de mañana no los podemos cuidar, tenemos gente de nuestra familia que se puede hacer cargo de ellos, pero sé que si se los llevan no los vería más", suplica.

"Prefiero un trabajo a las ayudas de dinero, ahora sé que este se acaba"

Pan para hoy pero hambre para mañana. Es el dicho que parece haber aprendido la joven, quien reconoce a este periódico que ahora sabe que lo que necesita es un trabajo para valerse por sí misma y poder dar sustento a sus hijos. "Prefiero un trabajo a las ayudas económicas, ahora sé que el dinero se acaba", admite.

La joven y su pareja estuvieron trabajando unos meses en el Hospital de Torrevieja en 2021, pero tras la reversión pública del centro fueron despedidos.

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