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El Periódico Mediterráneo

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Crisis migratoria

Cruz Roja identifica en la ruta canaria a 101 desaparecidos durante un año

La entidad inició en septiembre un proyecto en las Islas que ayuda a los familiares de los migrantes perdidos en el mar a conocer su historia a través de testimonios

Una voluntaria de la Cruz Roja atiende a un grupo de migrantes en la zona de Las Caletas, en Teguise (Lanzarote).

Cada vez son más las personas que se juega la vida intentando llegar a las Islas a través de la peligrosa ruta canaria. No todos los logran, y muchas vidas e identidades se pierden en el mar. Cruz Roja ha implantado un proyecto de identificación de personas desaparecidas en ruta migratoria por vía marítima con el objetivo de mejorar la eficacia en este ámbito. El objetivo es identificar, a través de testimonios, herramientas, y el recuento de personas que viajaban en cada patera a su salida y llegada, a las personas que han muerto en su viaje. El proyecto piloto comenzó en Canarias en septiembre de 2021 bajo el nombre Personas desaparecidas en ruta migratoria y, tras una experiencia previa en Italia, la iniciativa también se ha extendido a la zona sur de la Península, zona Levante y Baleares.

Desde su implementación en las Islas se han investigado 45 casos de llegadas, en las que se han contabilizado 308 personas desaparecidas o fallecidas de las que se resolvieron las 101 solicitudes de búsqueda recibidas. Las cifras de la Organización Internacional de Migraciones (OIM) señalan que son cerca de 19.000 las personas en procesos migratorios que se consideran desaparecidas en la ruta marítima del Mediterráneo entre 2014 y 2019, y 3.300 las del año 2021 en ruta hacia Europa. De ellas, según ha destacado la organización, sólo el 13% de los cadáveres han sido recuperados y, por tanto, identificados.

Según el informe Derechos a la vida del colectivo Caminando Fronteras, en el primer semestre de 2022 murieron 800 personas en la ruta canaria. Una cifra que podría llegar a los 1.000 al sumar las desapariciones y fallecimientos de los meses de julio y agosto.

Ante este escenario, Cruz Roja ha querido "cambiar el paradigma y no esperar a recibir la solicitud, sino actuar desde el mismo conocimiento del naufragio". La entidad cree que, de este modo, podrá conseguir que las familias de estas personas puedan obtener a corto plazo una respuesta, al menos parcial, de la situación que puede haber vivido un familiar suyo en la ruta migratoria.

La respuesta parcial da a los familiares información basada en una investigación desarrollada con un proceso riguroso de cotejo con diferentes fuentes (como testimonios, medios de comunicación, imágenes, etc.) para aportar elementos que constaten el fallecimiento de una persona considerada como desaparecida, y de la que no hay evidencias de que su cuerpo haya llegado a la costa. No obstante, Cruz Roja no certifica la defunción, sino que construye el relato de lo que probablemente sucedió, en base a los hechos constatados, y las posibilidades de supervivencia.

La entidad ha advertido de que la gran cantidad de casos no resueltos provenientes de países africanos, el alto número de personas desaparecidas en la ruta migratoria y la necesidad de identificar a las personas migrantes fallecidas para ayudar a las familias a afrontar la pérdida ambigua, son las motivaciones por las que trabaja en la implantación de este servicio en la costa de Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana y Baleares.

La entidad, a través de los servicios de Restablecimiento del Contacto Familiar del Movimiento Internacional de Cruz Roja, organiza un encuentro en persona con los familiares de las personas desaparecidas para transmitir la información atendiendo a las necesidades emocionales de la familia. La posibilidad de iniciar el proceso de duelo tras este tipo de situación pasa por satisfacer la necesidad de saber de los familiares.

Tres contextos

En este sentido, Cruz Roja advierte de que la búsqueda de personas fallecidas y desaparecidas en la ruta migratoria puede darse en tres contextos: que la embarcación saliera, pero no llegara a la costa de destino, que la embarcación llegue con personas fallecidas, o que en la embarcación hayan fallecido personas pero que sus cuerpos hayan desaparecido en el mar.

En el primero de los supuestos, cuando se identifica una embarcación que partió de un punto en una fecha determinada pero que no ha llegado a costa, se recopila la información de llamadas y solicitudes de búsqueda de los familiares para elaborar una lista de pasajeros y un relato de lo ocurrido. Posteriormente estos datos se corroboran utilizando herramientas técnicas.

En las embarcaciones llegadas a costa con personas desaparecidas, además, los testimonios de los propios supervivientes se suman a esta investigación, así como las noticias o publicaciones en redes sociales al respecto de lo acontecido.

La entidad explica, además, que si la embarcación llega con personas fallecidas, se trata de identificar los cuerpos (juntos al Instituto de Medicina Legal y los juzgados), y si no fuera posible, también se contrasta la identidad del migrante con los supervivientes, y el cotejo de datos en las solicitudes de búsqueda; si algún familiar quiere identificar el cuerpo, se realiza un acompañamiento físico y emocional por parte de Cruz Roja para pasar este proceso.

"En todos los casos, el registro de posibles nombres y su cotejo en bases de datos con distintas formas de escritura o similitudes parciales, así como las fotografías en las que pudieran aparecer, son un valor añadido a la investigación", apuntan desde Cruz Roja.

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