Dos murcianos se van dos semanas de viaje a Italia y vuelven arruinados a los dos días: "No caigan por favor"

Uno de los amigos ha compartido una reseña donde explica lo sucedido para que nadie más caiga en la trampa

Turista en Roma.

Turista en Roma.

Abril Escalante

Para muchas personas, viajar es el sueño de su vida: una meta para la que pueden estar ahorrando céntimo a céntimo durante meses y echando horas extra. Muchas personas encuentran en las vacaciones una forma de escapar de la rutina, de conocer nuevas culturas o de vivir experiencias inolvidables.

No obstante, no hay que perder de vista la importancia de mantener la seguridad cada vez que salimos de nuestra zona de confort. Especialmente cuando visitamos sitios donde el idioma es distinto al nuestro. Cuando tenemos dificultades para comunicarnos, tenemos que preocuparnos de no subestimar la situación ya que la falta de precaución puede tornar nuestro sueño en una pesadilla.

Este ha sido el caso de dos jóvenes murcianos que, según se puede leer en una reseña compartida en Google, vieron completamente arruinadas sus vacaciones a Roma, Italia tras caer en lo que ellos identificaron como una trampa.

Dos jóvenes murcianos se arruinan en su segunda noche de viaje a Roma

Manolo y su amigo habían estado trabajando duramente durante un mes para conseguir casi mil euros cada uno: un dinero con el que podrían tomarse unas merecidas vacaciones en la capital de Italia, donde tenían previsto pasar un par de semanas. Sin embargo, la segunda noche, cuando se disponían a dar una vuelta tranquila, fueron sorprendidos por un hombre con traje que les sugirió entrar a un club llamado Poppea.

La experiencia dentro de local resultó ser devastadora para sus economías: seducidos por las camareras y creyendo haber ligado, comenzaron a consumir más y más bebidas. Al día siguiente recibieron un baño de realidad al contrar su cuenta completamente a 0 y sin rastro del dinero que tanto les había costado ahorrar.

Según advierten en la reseña, les cobraron cuatro botellas de Moet y seis horas de servicio de baile privado, dejándolos sin fondos para cubrir cualquier otro tipo de gasto y obligados a pedirle dinero a la madre de Manolo para poder volver a España a solo dos día de haber puesto un pie en Italia: "Todas nuestras vacaciones se arruinaron por esto, no caigan por favor".