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Atención conductores: Esto es lo que dice la DGT del cambio de velocidades para 2025

En otros países hay tramos de autopistas sin límite de velocidad

El método de la DGT para pillar a los que frenan antes de llegar al radar

E. S. G.

La Dirección General de Tráfico (DGT) vuelve a estar en el centro de las críticas relacionadas con los límites de velocidad en autopistas y autovías en España. Actualmente, el límite permitido en estas vías es de 120 kilómetros por hora, una cifra que no ha cambiado en décadas y que para muchos resulta obsoleta. En otros países de Europa, la perspectiva es distinta, con límites más elevados en función de los avances tecnológicos tanto en los vehículos como en las infraestructuras viales.

Por ejemplo, en Alemania hay tramos de autopistas sin límite de velocidad, mientras que en Italia y la República Checa el máximo permitido alcanza los 150 km/h. Incluso Francia, conocida por su postura más conservadora en cuanto a este tema, ha aumentado el límite hasta 130 km/h.

En España, sin embargo, la DGT parece mantenerse firme en su enfoque conservador, sin mostrar interés en actualizar los límites actuales. Para muchos ciudadanos, el máximo de 120 km/h es insuficiente y no refleja las capacidades de los vehículos modernos ni los avances tecnológicos en sistemas de seguridad como el frenado automático o el control de estabilidad, que han contribuido a reducir significativamente los riesgos de accidentes graves.

Incremento de velocidad en otros países

El aumento de los límites de velocidad en Europa no es un hecho casual, sino el resultado de varios factores ligados a los avances en la industria automovilística y las mejoras en infraestructuras. Actualmente, incluso los vehículos de gama baja son capaces de alcanzar velocidades superiores a los 200 km/h de forma estable y segura, algo que muchos legisladores no parecen tener en cuenta. A esto se suma el impacto positivo de las infraestructuras, que en muchos países europeos han sido modernizadas para garantizar una circulación más segura a mayores velocidades.

Por ejemplo, algunas carreteras cuentan con carriles más amplios, asfaltos renovados que mejoran la adherencia y sistemas de señalización avanzados, factores que permiten a los conductores transitar a velocidades superiores sin aumentar significativamente los riesgos. Países como Italia y Austria han apostado por invertir en la modernización de sus redes viales, lo que les ha permitido incrementar los límites de velocidad en ciertos tramos bajo condiciones específicas.

¿Qué dice la DGT?

La DGT sostiene que un aumento en el límite de velocidad máxima reduciría el tiempo de reacción ante imprevistos y aumentaría la densidad del tráfico, incrementando así el riesgo de accidentes. Aunque esta postura cuenta con respaldo científico, también tiene detractores que argumentan que los avances tecnológicos en los automóviles actuales mitigan gran parte de esos riesgos.

Sistemas como el frenado de emergencia automático, el control de velocidad por radar y las cámaras de detección de obstáculos han elevado significativamente la seguridad al volante. Los defensores de una revisión al alza de los límites consideran que estos avances permiten alcanzar mayores velocidades sin comprometer la seguridad, siempre que los conductores respeten estrictamente las normas de tráfico y mantengan una actitud responsable al conducir.

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