Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Alerta de la Policía Nacional: La nueva estafa de las monedas falsas y extranjeras que parecen euros

Las autoridades alertan del aumento de monedas falsas y extranjeras que imitan a los euros: así puedes evitar caer en la trampa

Diferentes monedas de curso legal en territorio nacional.

Diferentes monedas de curso legal en territorio nacional. / EUROPA PRESS

En los últimos meses, la Policía Nacional han lanzado alertas sobre un fraude que vuelve a proliferar en comercios, terrazas y mercadillos: la circulación de monedas extranjeras o falsificadas que imitan a las de 1 y, sobre todo, 2 euros. Es una estafa sencilla y difícil de detectar si no se presta atención, pero que puede suponer pérdidas económicas para consumidores y comerciantes. Muchas de estas monedas no proceden de falsificadores profesionales, sino de países que no pertenecen al eurosistema y cuyos metales, tamaños y colores se parecen lo suficiente como para confundir en un intercambio rápido. Otras veces se trata de monedas conmemorativas o piezas antiguas cuyo diseño engaña a quienes no están familiarizados con ellas.

Para evitar caer en la trampa, la Policía recuerda que existen métodos muy simples que cualquiera puede aplicar en cuestión de segundos. El más conocido es la llamada regla de los cinco pasos, que consiste en comprobar que la moneda tenga la cara común con el valor y el mapa de Europa; verificar que ambas caras estén alineadas al girarla; confirmar que el mapa representa la versión actualizada (obligatoria desde 2007); probar si el centro responde al imán —las monedas de 1 y 2 euros son ligeramente magnéticas—; y fijarse en el relieve, que nunca debe ser completamente liso. A esto se suman dos trucos que se repiten en cada aviso policial: tacto, peso y relieve por un lado; borde y brillo por otro.

Las policías locales ya han detectado varios tipos de monedas que están circulando por error o con intención fraudulenta. Las más problemáticas son los 2 francos suizos, muy similares en tamaño; las monedas marroquíes y turcas, cuyos metales pueden confundirse con los del euro; y ciertas piezas conmemorativas de países externos a la UE, que recuerdan al diseño europeo pero no tienen validez en España. En muchos casos, el engaño se produce porque la persona que las entrega intenta simplemente deshacerse de monedas sin valor fuera de su país, aprovechando la confusión.

Operación internacional: Tres detenidos y 140.000 euros falsos en Peñíscola

El sector comercial es el que más sufre este tipo de fraude. Cajeros, camareros, mercados ambulantes y negocios con mucho flujo de efectivo son especialmente vulnerables. Las policías locales recomiendan a los establecimientos revisar siempre las monedas de mayor valor, formar al personal para detectar irregularidades y apoyarse en herramientas simples —como un pequeño imán— para comprobar rápidamente la autenticidad. Cuando aparece más de una moneda sospechosa en un mismo día, aconsejan avisar a las autoridades para detectar patrones.

Si un ciudadano recibe una moneda falsa o extranjera, los agentes son muy claros: no debe intentar volver a ponerla en circulación. Lo adecuado es guardarla como prueba, anotar o recordar dónde se recibió, informar a la Policía Local o Nacional e incluso comunicarlo al comercio si se sospecha que proviene de una transacción anterior. Las entidades bancarias no las cambian por monedas auténticas.

Tracking Pixel Contents