Los objetos intervenidos, alrededor de 300, provienen de los robos con fuerza perpetrados en los distintos domicilios de la comarca de Camp de Túria. Entre ellos se encuentran numerosos televisores, teléfonos, secadores, batidoras, relojes, gafas, consolas de videojuegos, minicadenas de música, planchas, cámaras de fotografías, diversas herramientas, ropa, microondas y vídeos.

Los 10 detenidos de nacionalidad rumana están acusados, como presuntos autores, de los delitos de robo con fuerza en las cosas, sustracción de vehículos, falsificación de matrículas y robos con intimidación.