Dos trenes de la línea C-5 de Cercanías colisionaron ayer a 300 metros de la estación de Cercanías de Móstoles, resultando heridos 14 viajeros. El accidente tuvo lugar a las 8.17 horas, cuando un convoy colisionó por detrás contra otro que se encontraba parado en la vía, junto a un semáforo en rojo.

El impacto provocó el descarrilamiento de tres de los 12 vagones que componían los dos convoyes e hizo que se rompiera la catenaria. Operarios de la red ferroviaria trabajan en el lugar del siniestro para volver a colocar correctamente los vagones en las vías y retirarlos, lo que provocó el corte del servicio, que Renfe confía esté restablecido hoy.

Once de los heridos fueron atendidos en el Hospital de Móstoles, y otros tres en el de Alcorcón. Según indicaron fuentes hospitalarias, al mediodía solo uno de los 14 heridos --un varón de 36 años-- continuaba ingresado en el Hospital de Móstoles, donde estaba siendo sometido a una revisión. Los 13 restantes, que presentaban en su mayoría esguinces cervicales y golpes en las rodillas y en la espalda, recibieron el alta médica.

Dos vecinas de la zona donde ocurrió la colisión relataron que escucharon un golpe muy fuerte que provocó "una gran nube de polvo" y después vieron cómo los viajeros de los dos convoyes eran evacuados, "asustados pero en buen estado", por unos agujeros existentes en las vallas metálicas que protegen las vías.

El presidente de Renfe, Miguel Corsini, achacó el accidente de ayer a "un fallo humano", un "despiste del maquinista", tras una comparecencia en el Congreso de los Diputados.