La joven detenida por su supuesta relación con la muerte de un recién nacido, cuyo cadáver fue hallado en un contenedor de basuras de Moralzarzal (Madrid) el 24 de mayo, ha sido imputada de un delito de asesinato por matar presuntamente a su bebé, que nació vivo y presentaba signos de asfixia y traumatismos. Según la Guardia Civil de Madrid, a la joven de 20 años se le imputa un delito de asesinato, mientras que a su novio, también arrestado el pasado martes, se le acusa de la autoría de un posible delito de encubrimiento. Ambos han ingresado ya en prisión por orden judicial.