Una mujer resultó muerta, y su compañero sentimental y su bebé heridos, en un extraño suceso ocurrido en una vivienda de Ourense, en lo que parece podría tratarse de un incidente de violencia doméstica, según se desprende del relato policial y por el hecho de haberse encontrado un cuchillo ensangrentado al lado de la víctima.

La Policía Nacional, según informó la Subdelegación del Gobierno en Ourense, recibió una llamada Comunicando que se había producido una explosión de gas en una vivienda de Ourense. A consecuencia de la deflagración, el hombre se habría precipitado al vacío, quedando tendido en la terraza del primer piso, y fue él mismo quien comunicó a los agentes que su mujer y su hijo, de diez meses, estaban en casa.

La policía encontró a la mujer tendida en medio de un charco de sangre y cubierta con unas mantas, y que a su lado estaba el bebé con la ropa ensangrentada y llorando. En una silla de la cocina los agentes encontraron un cuchillo ensangrentado y en una habitación próxima una bombona con la llave abierta, encontrándose derribado el tabique que separaba ambas estancias y los cristales de las ventanas rotos. Los servicios sanitarios desplazados al lugar atendieron en un primer momento al bebé y trataron de reanimar a la mujer sin resultado.

El menor y el herido fueron trasladados al Complejo Hospitalario de Ourense, donde se apreció que el bebé tenía una herida punzante a la altura del pecho y quemaduras en la cabeza.