El joven de 23 años que ha sido detenido en 54 ocasiones por agentes del Cuerpo Nacional de Policía por diversos robos ingresó ayer en la prisión de Castellón tras prestar declaración ante la titular del Juzgado de guardia de Vila-real, según informaron al periódico Mediterráneo fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).

El hombre fue arrestado por última vez el miércoles, después de que agentes de la Policía Local le vieran entrar y salir de una vivienda de la localidad por una ventana y, más tarde, agentes del Cuerpo Nacional de Policía lo capturaran con dos relojes y una cámara fotográfica de los propietarios de esa misma casa, cuando se encontraba escondido en un huerto de naranjos.

Tras leer el atestado policial, la titular del juzgado de guardia de Vila-real celebró, en la mañana de ayer, un juicio rápido en el que el acusado compareció como imputado por un presunto delito de robo con fuerza en las cosas. Fuentes del TSJCV explicaron a este diario que, tras escuchar la declaración del detenido, la jueza dictó una sentencia acorde con la pena que había solicitado el Ministerio Fiscal: 16 meses de prisión. Aunque la defensa solicitó la suspensión de la ejecución de la misma, la titular del juzgado la denegó y a continuación realizó un mandamiento de ingreso en prisión inmediato, por lo que al cierre de esta edición el acusado ya se encontraba en el centro penitenciario de la capital de La Plana.

OTRA CAUSA ABIERTA EN NULES Al margen de esa sentencia, se da la circunstancia de que el joven detenido también tenía una causa abierta en un juzgado de Nules porque, anteriormente, había sido denunciado por su madre por motivos que la autoridad judicial no precisó. Teniendo en cuenta esta situación, la jueza también decretó para el joven detenido una orden de alejamiento de su progenitora, mientras se instruye la causa, matizaron las mismas fuentes judiciales al cierre de la edición.