Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil de Castellón investigan en estos momentos la procedencia del titi del Amazonas que fue requisado a un vendedor, por varios efectivos de la Policía Local, en un mercadillo ambulante, durante las fiestas de la Magdalena, al no presentar la documentación legal.

El animal, que servía como la gran atracción del mercadillo y con el que las personas eran retratadas previo pago, al pertenecer a una especie exótica protegida, "podría haber sido introducido en España de manera ilegal", según a podido saber Mediterráneo.

Un hallazgo extraño

Mientras se realizan las investigaciones por parte de la Guardia Civil, el pequeño y gracioso mono se halla hospedado en el centro de animales Servican, donde los veterinarios se encargan de sus cuidados y de su correcta alimentación. Así, Alejandro Ventura, explicaba que "es un hallazgo extraño y no es muy normal que se encuentren estos animales". Y añadió que "estamos esperando a que terminen las averiguaciones del Seprona, ya que si el dueño no presenta los documentos necesarios podría quedarse aquí o bien pasar a la Conselleria".

Asimismo, el propietario del mono tropical deberá mostrar ante el Seprona los originales de los documentos Cites --Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre--.

Mercado negro

Según Alejandro Ventura, "existe un mercado negro de importación de estos animales, que pueden transmitir enfermedades a las personas, y que están amenazados, ya que se está destruyendo su hábitat". Y es que las asociaciones ecologistas consultadas por Mediterráneo creen que el tráfico de estas especies y de otras muchas en extinción, "mueve cantidades ingentes de dinero". Las últimas estimaciones hablan de "unos 900 millones de euros cada año".

Aunque las cifras de contrabando son difíciles de cuantificar, fuentes del Seprona dicen que "entre el 15% y el 30% del tráfico mundial de fauna protegida pasa por España".