Por sorpresa, sin riesgo, fácil, muy rápido y para delincuentes con prisa. Tanto la Guardia Civil como la Policía Nacional permanecen sobre aviso y alertan a los ciudadanos ante la novedosa modalidad del secuestro de conductores en la provincia.

Fuentes de ambos cuerpos policiales coinciden en señalar a Mediterráneo que se trata de un sistema "nuevo", que "no se ha dado hasta ahora y que, lejos de ser una casualidad, la sucesión de tres casos similares en las últimas semanas demuestra que, para los delincuentes, supone una manera práctica de cometer delitos, usando bajo amenaza a conductores que van tranquilamente circulando, bien con un cuchillo u otro objeto intimidatorio, con el que coarta su capacidad de reacción".

Asimismo añadieron que "el autor del secuestro utiliza el factor sorpresa, que le beneficia sobremanera, pues, al entrar en el coche de repente y armado, el conductor solo tiene una opción: obedecer, porque, como no se lo espera, se queda paralizado".

En este sentido, los expertos aseguran que "las prisas que lleva el delincuente es un factor determinante. Se ve desesperado, como sucedió el miércoles en la capital, al raptar a una joven que iba conduciendo su coche. El autor tenía el síndrome de abstinencia, iba como loco buscando una cartera que robar y vio en la conductora un medio del que aprovecharse para que le llevara a robar dinero para conseguir la droga". De la misma forma, los secuestradores de Cabanes y Oropesa actuaron con urgencia, "uno huía de la Guardia Civil tras robar y el otro quería robar al conductor porque necesitaba dinero rápido".

"Tienen el transporte garantizado y como urge, no se complican demasiado", concluyeron.