El procesado Daniel José C.H. por la muerte violenta del abogado Carlos Reverter reconoció ayer, aprovechando su derecho a la última palabra y ante el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia, que fue él quien mató al abogado y pidió perdón a la familia, así como también exculpó a la otra imputada, su exnovia Vivian G.O.

Así, afirmó en pie: "Con mucho respeto me dirijo a la sala y pido a los compañeros de don Carlos que me perdonen por lo sucedido. Hay otras cosas por seguridad de mi familia. Yo soy consciente, soy el autor, pero fui coaccionado. Sobre Vivian, ella no tiene nada que ver, solo teníamos una relación sexual. Para mí, esta niña no debería estar aquí. Lo lamento por Carlos y pido disculpas a su familia, pero fui coaccionado y lo mantengo. En mi país, Venezuela, sé que esperan que diga cosas; no las digo por la seguridad de mi familia".

Las palabras del acusado causaron indignación, por parte de la familia y amigos de la víctima; y alivio en la otra imputada, Vivian G.O., quien no pudo contener las lágrimas y echó a llorar.

EL MÓVIL, EL ROBO Tanto la fiscalía como las acusaciones se mostraron convencidas, remitiéndose a las pruebas, de que el móvil del "asesinato" fue el robo con los agravantes de alevosía, dolo y ensañamiento. El Ministerio Público pidió una sentencia "dura", ya que "lo veo muy grave porque no lo conocía de nada y le pudo suceder a cualquiera".

Por su parte la acusación particular desgranó cada una de las pruebas que vinculan al acusado y enfatizó, además, el aprovechamiento de lugar: "Buscó la impunidad en una zona despoblada". Asimismo, insistió, al respecto de la versión de una paliza por encargo, en que "fue un acto fortuito porque si hubiera sido por encargo no se entiende por qué no se pagó nunca precio alguno". También remarcó que el acusado, según varios testigos, "estaba obsesionado con el Audi TT". Sobre la responsabilidad civil, el letrado aclaró que "no es una cuestión económica, sino que responde al restablecimiento del honor de Carlos, porque hay que dejar claro que era una persona honesta y sin ninguna conexión con el tráfico de drogas, ni con los ajustes de cuentas por el ejercicio de su profesión".

UN JUICIO JUSTO Por su parte, la acusación popular --representada por el Colegio de Abogados de Castellón-- destacó que "hemos pretendido, ante todo, un juicio justo" y añadió que "si hay algo claro es que el imputado se encontró a Carlos vivo y lo dejó muerto". "Creemos que el móvil fue el robo, por la tranquilidad de su familia y para que Carlos descanse en paz", aseveró. Asimismo, destacó que "hubo ensañamiento y supo aprovechar la impunidad de un párking que estaba vacío y un campo solitario". "La pena no puede ser inferior a 20 años", remarcó.

Respecto a Vivian G.O, la acusación particular mantuvo el encubrimiento y la receptación.