El juicio por la muerte de Aurelio Folch de les Coves se celebrará de acuerdo con el procedimiento de la ley del jurado, según la última comparecencia en el juzgado de Instrucción número 3, en la que ninguna de las partes se opusieron.

Definitivamente serán tres los imputados por estos hechos, que tuvieron lugar el 23 de junio del 2007 --y cuyas iniciales responden a S.A., en prisión preventiva, J.M. y A.S., todos de origen marroquí-- y no presentan cargos contra los dos menores que en un principio fueron detenidos por la Guardia Civil como presuntos implicados. En este sentido, según el abogado defensor del único encarcelado por estos hechos, Constantino González, "el juzgado de Menores no les ha imputado nada, quedan fuera".

En estos momentos todavía se están instruyendo diligencias respecto a este caso y falta, según González, "recoger las declaraciones de un último testigo, otro joven marroquí, que está siendo buscado porque no han conseguido localizarle aún".

UNAS ZAPATILLAS, LA PRUEBA Aparte de los restos de ADN de S.A., encontrados por la Guardia Civil, otra de las pruebas principales en este caso son unas zapatillas que los agentes hallaron en el domicilio del único encarcelado y que contenía restos de tierra del lugar del homicidio. "Hace unos días declaró ante el titular del juzgado de Instrucción número 3 de Castellón la novia de S.A., y dijo que los otros dos imputados le llevaron una bolsa, tras el suceso, a su lugar de trabajo y le dijeron que esas pertenencias --entre ellas unas zapatillas con tierra-- eran de él". Y continuó relatando: "Ella se las llevó a Alicante, donde se habían desplazado a residir, pero se dio cuenta de que esas zapatillas no eran de él cuando ya la Guardia Civil las halló como prueba". González aclaró: "He pedido al juez que se analice el ADN de estas zapatillas para saber quién las llevaba puestas, ya que mi cliente no era", pero el titular la ha desestimado "porque no la cree pertinente...", matizó.