Los olivos centenarios que fueron cortados y arrancados, así como troceados en un huerto de Canet lo Roig hace ahora dos semanas, los vendían en una serrería que está ubicada en Xert. En un principio la Guardia Civil dijo "por error" que la madera se vendía en un comercio de Canet lo Roig, pero el propietario de esta firma calificó este hecho como "incierto".