La Policía Local de Castellón detuvo, sobre las 06.30 horas de la madrugada del sábado, a un joven que insultó, amenazó y agredió a un policía. El suceso comenzó cuando varios agentes se encontraban en la Ronda Mijares de la capital, cruce con la calle Donat, donde se había producido un accidente sin heridos. Uno de los conductores --el que luego fue detenido-- se encontraba bajo la influencia de bebidas alcohólicas, ya que se le practicaron las pruebas reglamentarias para la determinación de la tasa de alcohol mediante medición en aire inspirado y arrojó hasta 0,88 miligramos por litro.

Una vez finalizada la toma de datos y practicadas las pruebas por el equipo de atestados, debido a que el vehiculo del presentado como detenido se encontraba en mitad de la calzada con el consiguiente peligro para la seguridad del tráfico, se requirió la asistencia en carretera del mismo para su retirada y restablecimiento de la circulación.

Fue entonces cuando el detenido se dirigió a uno de los agentes en un estado de gran alteración, gritando y haciendo aspavamientos con las manos y diciéndole palabras malsonantes y amenazas. Se situó en mitad del carril de circulación de la Ronda Mijares, obstaculizando el tráfico y con el consiguiente riesgo para su seguridad e integridad, así como la del resto de usuarios que había en la vía.

Uno de los agentes le indicó con su mano izquierda que se situase en la acera en reiteradas ocasiones, y en lugar de obedecer, el conductor ebrio le agarró por el pecho y zarandeó al policía con la intención de agredirle. Inmediatamente acudieron en su apoyo los agentes presentes en el lugar, y el detenido comenzó a lanzar puñetazos, consiguiendo la Policía mediante el uso de la fuerza mínima imprescindible inmovilizar sus brazos y reducirlo hasta el suelo, momento en que el mismo coge la mano derecha de uno de los agentes provocándole una luxación, según parte de lesiones. Una vez tranquilizado se le informó de forma clara los motivos de su detención y de sus derechos.