El otro propietario de la avioneta manifestó que a primera hora de ayer había cogido el aparato él mismo y que no había notado ningún problema técnico, así como que se hicieron las comprobaciones reglamentadas de agua, aceite y bujías, y que la aeronave estaba en buenas condiciones antes de producirse el fatídico vuelo, por lo que consideró que no había ningún problema.

García Jiménez explicó que por la mañana habló con el piloto fallecido y este le preguntó si tenía previsto salir más. Al contestarle García que no, le manifestó que iba "a darle un vuelo a un amiguete para echar unas fotografías". "Me siento muy mal. Utilizábamos la avioneta para recreo. No le veía peligro ninguno", comentó el hombre antes de confesar que, por el momento, no se plantea volver a practicar la aviación nunca más.