Indignados, desesperados y consternados". Así se sienten los familiares y amigos de María Gozalbo Boix, la joven muerta en mayo a manos de Jaime Atilio Núñez, tras conocer que el asesino confeso de la castellonense vive en el módulo de respeto de la cárcel de Castellón I, donde disfruta de privilegios y comodidades a los que no tienen acceso la mayoría de presos.

La familia Gozalbo Boix no entiende que desde el centro justifiquen esta situación y destaquen el buen comportamiento del recluso "porque un maltratador se comporta bien con todos, a excepción de con su víctima. Además, deben recordar que esta persona hace siete meses planeó y cometió a sangre fría un brutal asesinato. Se fugó y luego se jactó de lo que había hecho".

Los familiares de la joven dudan de las palabras de la directora de la prisión cuando esta afirma que el asesino está en el módulo de respeto "porque tiene ganas de trabajar". Al respecto, recuerdan que el preso ha sido despedido en varias ocasiones de diferentes empresas "por ausencias reiteradas sin justificación. Lo suyo es una farsa que ha ideado como estrategia de defensa para lavar su imagen a la vista del juicio que habrá con jurado".

Los familiares de María no entienden cómo puede gozar de privilegios alguien condenado a nueve meses por violencia de género y que se halla como preso preventivo por un asesinato. "Nadie en su caso goza de comodidades porque no es aplicable la ley general penitenciaria y su reglamento en materia de ejecución de penas, su cumplimiento, reinserción y rehabilitación".

"Los que queremos a María mostramos nuestro rechazo absoluto a las declaraciones de la directora del centro y del subdelegado del Gobierno" por justificar la estancia de Núñez en el citado módulo. "Es estas fechas navideñas en las que nuestro pequeño no podrá volver a besar a su mami nos han recordado lo injusta y manipulable que es la justicia", concluyen.