El miedo a lo peor se convirtió en dolor por lo peor con el paso de las horas. El temor era el sentimiento unánime al despuntar el día de ayer en el centro de atención a los familiares de desaparecidos en la tragedia de Castelldefels, en el centro cívico Frederic Mompou. Por la tarde, después del traslado del centro de asistencia a la Ciudad de la Justicia de L´Hospitalet, los abrumadores indicios llevaron a muchos a tomar conciencia del fatal desenlace.

Las familias contaron en el centro con el apoyo de médicos y psicólogos. "Aunque no haya nada que decir, acompañamos y les informamos de en qué punto estamos. Es importante hablar con ellas", dijo el coordinador del equipo, Andreu Cuartero.