Francisco Javier H. O., sacerdote al frente de la parroquia de San Gregorio Ostiense de Zaragoza, ofició en el 2007 50 falsos matrimonios entre españoles e inmigrantes. Pero el fraude no le salió bien: ayer aceptó una condena de 29 meses de prisión por participar, junto a tres mujeres, en una red dedicada a efectuar enlaces de conveniencia.

Los imputados robaban carnets de identidad a mujeres españolas, cuyas personalidades suplantaban las acusadas para realizar los matrimonios. H