La Policía Judicial de la Guardia Civil de Orpesa investiga en estos momentos las circunstancias que rodean la muerte de un vecino de Castellón, Enrique Vicente, cuyo cadáver fue localizado sobre las 17.00 horas de ayer en aguas del puerto deportivo de Orpesa.

Por el momento, la Benemérita baraja todas las hipótesis mientras los especialistas revisan ya las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de este recinto, según indicaron a Mediterráneo fuentes cercanas al caso.

La desaparición de Enrique Vicente, copropietario de la empresa Mármoles Castellón de Vila-real, fue denunciada en la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Castellón el miércoles por la mañana, después de no llegar al trabajo, sobre las 7.45 horas. Fue ese el último momento en el que fue visto por sus familiares, amigos y conocidos.

Las autoridades esperaron 24 horas hasta iniciar la búsqueda, tal y como está establecido por si la desaparición es voluntaria. No obstante, ayer, sobre las 17.00 horas, los operarios del puerto deportivo de Orpesa daban la voz de alarma. El cuerpo sin vida de un hombre estaba flotando frente al muelle Levante, entre las embarcaciones que estaban atracadas en sus correspondientes amarres, muy cerca de la zona de las piscinas. Rápidamente, se dio aviso a la Guardia Civil de Orpesa y a los servicios sanitarios, que tan solo pudieron certificar su muerte.

Fue el juez del juzgado de guardia de Castellón quien se desplazó hasta el lugar, que quedó acordonado durante al menos una hora mientras los efectivos de la Benemérita custodiaban el cuerpo sin vida. El forense determinó el fallecimiento, al tiempo que el magistrado ordenó el levantamiento, del cadáver, que fue trasladado en el furgón funerario hasta el Instituto de Medicina Legal de Castellón, donde está previsto que hoy le sea practicada la autopsia.

Las mismas fuentes concretaron que el vehículo del fallecido estaba estacionado cerca del puerto deportivo, por lo que la Guardia Civil trata de esclarecer si Enrique Vicente llegó al lugar solo o bien acompañado de terceras personas, un extremo que no ha trascendido por el momento.

Los dos hijos del fallecido permanecían a última hora de la tarde de ayer en el muelle del puerto a la espera de que la Guardia Civil les concretara más detalles. Los dos jóvenes se mostraron ante este periódico “muy afectados” e indicaron que su padre quizá pudo haber sufrido amenazas. H