La Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a una ciudadana senegalesa a año y dos meses de prisión, sustituida por la expulsión del territorio español, por un delito de atentado porque golpeó con una silla de playa en la cabeza a un agente de la Policía Local de la ciudad de Peñíscola.

Los hechos ocurrieron el 22 de agosto del 2009, sobre las 22.40 horas, en la avenida Papa Luna, mientras la mujer, que residía ilegalmente en el territorio nacional, se encontraba realizando venta de productos o servicios de trenzado, según recoge el fallo, de fecha 16 de diciembre del 2011. El agente, que iba de uniforme, le solicitó que enseñara el contenido del bolso y esta se negó. Procedió entonces a golpear con una silla de playa a la cabeza del municipal, si bien este no sufrió lesión alguna porque llevaba casco. El Juzgado de lo Penal 1 de Vinaròs, en sentencia de 22 de julio del 2010, la condenó a un año y dos meses, pena conmutada por la expulsión y a no poder regresar durante 10 años a España.

La condenada presentó recurso de apelación, pidiendo la absolución o que se dejara sin efecto la expulsión de 10 años. La apelante argumentó que hubo “leve resistencia” y la negativa a mostrar el contenido del bolso al agente, sin agredirle, por lo que la actuación, a lo sumo, era una falta.

La acusada también argumentó que se ha casado con un compatriota que es residente legal en España y con el que ha creado una familia, ya que está en estado de gestación. Añade que cuenta con dos años de residencia en España y con suficiente arraigo social, por lo que considera castigo desproporcionado la sustitución.

La Audiencia, finalmente, confirma la sentencia, aunque limitando a cinco años el periodo de regreso a territorio español. H