Una mujer, Eva María A.F., ha sido condenada a pagar una multa de 200 euros y una indemnización de 600 como autora de un delito de vejaciones injustas después de proporcionar el número de teléfono de una amiga suya en un chat donde ofrecía sexo. La víctima recibió numerosas llamadas.

La condena ha sido ratificada por la Audiencia Provincial de Castellón y fue dictada por el juzgado de lo Penal número 2, que absolvió a la acusada del delito continuado de descubrimiento y revelación de secretos.

Según la sentencia, se considera como probado que la condenada puso un anuncio en un chat durante los meses de febrero y marzo del 2006, en cuyos textos siempre indicaba: “Chupar, soy chica”, o similar, seguido del número de teléfono de la víctima.

La acusada recurrió la sentencia indicando que no existió ánimo vejatorio en el contenido de los mensajes y también negó que fuera ella la que los enviara.

Para los magistrados de la Audiencia, este no ha dado ninguna razón convincente sobre quién pudo usar su teléfono móvil para enviar esos mensajes al chat incluyendo el número de teléfono de su amiga. Tampoco creen que nadie pudiera doblar su tarjeta o que ella no se percatara de ello en la factura, siendo el móvil de prepago. Y afirman que los mensajes enviados fueron “innumerables”. H