Cinco años de cárcel y una orden de alejamiento de 500 metros durante seis años es la petición que hace el Ministerio Fiscal para un hombre que, supuestamente, agredió en repetidas ocasiones a su mujer delante de los hijos que tienen en común estando ambos en su domicilio familiar de Castellón.

Los hechos de los que acusa el fiscal a D. A. C. se produjeron el día de Navidad del 2013. El imputado, con antecedentes penales no computables en la presente causa a efectos de reincidencia, se dirigió, presuntamente, a la habitación en la que su esposa se encontraba acostada. La mujer estaba en la cama junto a sus dos hijos menores cuando, según sostiene la Fiscalía, se inició una discusión entre ambos y su marido comenzó a dirigirle insultos.

“Hija de puta”, “perra” y “me cago en tus muertos” son algunas de las expresiones que le atribuye el Ministerio Fiscal al acusado en su escrito provisional. Una vez iniciada la disputa y con el supuesto propósito de menoscabar la integridad física de la víctima, le propinó, presuntamente, diversos puñetazos en la cabeza.

Asimismo, el fiscal describe en el documento al que ha tenido acceso este periódico que el acusado la cogió del pelo y la sacó del dormitorio, “continuando con los golpes y puñetazos en diversas partes de su cuerpo”.

El imputado fue detenido por los agentes tras el incidente descrito y privado de libertad durante los días 25 y 26 de diciembre del 2013 por estos hechos.

A consecuencia de la violencia ejercida sobre la mujer, esta sufrió hematomas en abdomen y muslo, cefalohematoma occipital, pérdida de una pieza dental, laceraciones escapulares y erosión en el codo. Unas heridas que tardaron en sanar seis días y que precisaron asistencia facultativa.

Los hechos relatados son constitutivos, según la Fiscalía, de un presunto delito de lesiones, previsto y penado en el artículo 150 del Código Penal, con el agravante de parentesco del artículo 23.

Así, solicitan para él una pena de cinco años de prisión, prohibición de aproximarse a la víctima, a su casa o a su lugar de trabajo a menos de 500 metros por un tiempo de seis años y el pago de las costas derivadas del proceso.

Por lo que respecta a la responsabilidad civil, el fiscal pide una indemnización de 180 euros por las supuestas lesiones ocasionadas y en la cantidad de 600 euros más por la secuela de la presunta agresión, que requirió de la reposición de una pieza dental.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Castellón lo sienta hoy en el banquillo de los acusados para juzgarlo. H